GRAUS. SILOS DE CASTARLENAS

Silos de Castarlenas

Al sudeste de la iglesia, a un nivel inferior, en una antigua calle actualmente llena de escombros de las casas en ruinas, lo que hace peligroso el acceso. Sus coordenadas son 31T 0285391 y 4669878.

Son una serie de depósitos circulares excavados en la roca. Algunos están en el interior de pequeñas construcciones –muchos tapados por las vigas y piedras de los derrumbes, pero quedan dos a la vista, uno de los cuales aún conserva anclajes metálicos posiblemente de la tapa de madera- y otros en el exterior –tres visibles y más que se intuyen entre la maleza-.

En una casa situada frente a la iglesia hay un silo similar cerca de la entrada.

Probablemente, en los últimos tiempos, se destinaban a guardar aceite, cuya producción era muy abundante en la zona, pero pudieron tener otros usos a lo largo de los siglos.

Bibliografía:

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 69 y 541-542.

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico, Editorial Pirineo, Huesca, 2020, p. 121-123.

GRAUS. ERMITA DE SAMPERI (SAN PEDRO)

Ermita de Samperi

Se va por la pista que conduce a Torruella hasta que se llega a una gran balsa, que queda a la izquierda de la pista. Desde allí surge otra pista que conduce hasta la ermita, pero algún tramo (intencionadamente) en mal estado hace más aconsejable ir a pie en unos veinte minutos. La ermita se ve junto a una gran carrasca al otro lado de un campo. La zona es conocida como la Faixa Ramón. Coordenadas UTM: 0286668 y 4685969.

La ermita está construida directamente sobre la roca. La encabeza un ábside semicircular orientado al este. Este ábside muestra una ventana en el centro y otra hacia el sur, ambas muy rústicas.

Se cubrela ermita con una encaballada de madera. Sobre la ventana central hay una hornacina, que debió acoger la imagen del santo titular. De altar no se ve rastro.

Se accede al interior por una rústica puerta en el muro norte, junto a los pies. Junto a la puerta hay un gran nicho cuadrangular.

Para acceder al ábside hay que cruzar una estrecha portada con las dovelas de tosca. Este cerramiento es tardío, tal vez para aprovechar el ábside como cabaña. Un arco de dovelas rodea la portada actual y debió ser el primitivo arco de acceso al ábside.

Al norte, junto a la cabecera, hay una absidiola, sin iluminación y con la cubierta de madera.

El aparejo completamente irregular, algo mejor en el interior del ábside principal. Las cubiertas siempre deben haber sido de madera pues no hay el más mínimo rastro de bóvedas. Se conservan la mayoría de las losas que cubren nave y ábsides exteriormente, excepto en la zona sur de la nave donde se han hundido las vigas.

Es difícil aventurar una datación para tan singular edificio con dos ábsides. Nos hemos de remontar a la época reconquista y poblamiento de este territorio, período que nos puede llevar desde el siglo X al XII.

En 1984 la ermita se conservaba entera y era bien visible sobre la pequeña elevación que ocupa. Hoy en día está muy enmascarada por la vegetación.

El santo titular debió ser San Pedro, el Apóstol dada la antigüedad que cabe suponer en la ermita. Había una talla en madera del santo, que es posible se conserve.

Por los alrededores hay construcciones en ruinas, que permiten especular si no pudo ser la capilla de algún conjunto de casas.

Bibliografía:

ALVIRA BANZO, Julio: “Torruella de Aragón o cómo evaporarse en medio de la naturaleza” en Diario del AltoAragón, 20 de agosto de 2017, p. 4-5.

CASTÁN, Adolfo: “Románico trebolado inédito en Torruella de Aragón (Graus)” en Diario del AltoAragón, 10 de agosto de 2015, p. 56-57.

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico, Editorial Pirineo, Huesca, 2020, p. 324-329.

GRAUS. SAN VICENTE DE AGUINALIU

San Vicente de Aguinaliu

Hay que ir por la carretera de Aguinaliu y cuando el barranco de San Vicén, generalmente seco, a la izquierda, desemboca en el de Salau, paralelo a la carretera, hay que descender a vadear este último y ascender por el otro, transformado en pista, durante unos setecientos metros. A continuación, hay que encaramarse hacia la izquierda entre bosques y antiguas fajas de cultivo hasta hallar los restos de la ermita. Desde la pista menos de cinco minutos. Coordenadas UTM: 31 Y 0281321 y 4665018.

Se conservan unas hiladas del muro de la cabecera, orientada al nordeste, que coincide con el límite de una faja de cultivo. En dicho muro hay una hornacina en tosca.

De los muros laterales queda bien poca cosa y del de los pies unas hiladas. Al norte se ven restos de una construcción adosada a la ermita.

Sorprende el lugar dónde está, entre las fajas de cultivo.

Citada en 1092, hay que pensar que la orientación y el aparejo confirman esa fecha, pero las modificaciones a lo largo del tiempo y su ubicación engendran dudas.

Bibliografía:

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico, Editorial Pirineo, Huesca, 2020, p. 279-280.

SALAMERO REYMUNDO, Francisco: El valle del Sarrón, un bello territorio ribagorzano, La Val de Onsera, Huesca, 1997, p. 98-101.

GRAUS. NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN DE BENAVENTE

Nuestra Señora de la Asunción de Benavente

A Benavente se llega por carretera que parte de Ventas de Santa Lucía en dos kilómetros y medio. La iglesia está en la parte más alta del pueblo. Coordenadas UTM: 31T 284120 y 4678141.

Iglesia de estructura básicamente gótica, de origen anterior y con añadidos posteriores, orientada al este.

Es de una nave con dos capillas laterales por banda.

La nave es de bóveda de cañón apuntada sostenida por tres arcos fajones. Los arcos parten de capiteles lisos adosados directamente al muro; ha desaparecido en el arco central el capitel septentrional.

Las dos capillas más cercanas a la cabecera son similares, tienen bóveda de crucería de gruesos nervios que acaban en una clave circular y entrada en arco ojival. Los nervios arrancan de pequeños capiteles iguales a los que sostienen los arcos, algunos de ellos desaparecidos. La capilla meridional tiene al este un óculo cegado.

La septentrional alberga la pila bautismal, de pie acanalado y superficie decorada con sencillas hendiduras.

Las dos capillas situadas más a poniente tienen bóveda de cañón y arco de entrada de medio punto. La septentrional tiene el arco de entrada formado por pequeñas dovelas en posición vertical.

Recientemente se ha dejado la piedra al descubierto de los arcos fajones y de las capillas, a la vez que se ha decorado el presbiterio con un mosaico representando a Jesús.

La bóveda que cubre el presbiterio es también de crucería y arranca de cuatro capiteles. Tiene una clave esculpida y pintada recientemente en la que se aprecia a Santa Ana, la Virgen y el Niño. Los otros arcos, así como las dos capillas meridionales y parte de los muros están enyesados y se aprecian en ellos restos de pintura.

El presbiterio termina en una cabecera plana, con piedras en que, antes de la realización del mosaico, se apreciaba que eran de colocación mucho más reciente que las de un arco de piedra tosca que lo envolvía. Se ilumina mediante una ventana de medio punto monolítica con derrame al interior, de tradición románica. El arco de piedra tosca puede hacer pensar en que la iglesia se prolongase al este con un ábside, pero la estructura del lugar lo hace difícil, ya que por detrás el terreno está a un nivel mucho más bajo.

Hay una sacristía añadida al norte, que se ilumina por una ventana cuadrada al este.

Encima de la puerta está el coro, al que se accede por unas escaleras que parten de una puerta a la izquierda de la entrada y que se dirigen también al campanario adosado al muro sur. Se ilumina con una ventana cuadrada muy rústica a poniente. El coro y las escaleras son posteriores a la fábrica de la iglesia, prueba es que tapan unas pinturas al fresco en el muro sur, de muy buena factura, que representan a la Virgen y a un personaje con hábito oscuro y tonsura que le ofrece algo, tal vez una corona de laurel. La estructura que envuelve las pinturas parece marcar que en este espacio había un arco, o sea que las escaleras debieron sustituir alguna capilla anterior.

La portada, a poniente, está formada por largas dovelas, que descansan directamente sobre las jambas y el muro, sin imposta. En la última reforma se eliminó un rebaje hecho con ladrillos para alojar la puerta de madera que había y se ha sustituido ésta.

El campanario de torre se levanta al sudoeste. Su cuerpo superior, entre cornisas biseladas, se abre con cuatro ventanas de medio punto doveladas, la del norte tapiada y la del oeste conservando todavía la campana. Encima termina con un pináculo piramidal con cuatro gárgolas rústicas en los ángulos. Una pequeña ventana rectangular da luz a la escalera de acceso al sur.

El aparejo es irregular, excepto en la parte inferior de la fachada y en los sillares de ángulo del campanario. Las diferencias del mismo denotan como la iglesia tiene partes de muy diversas épocas.

El cementerio rodea el muro meridional y los nichos no permiten contemplar las paredes exteriores de las capillas. En este muro hay abiertas unas pequeñas ventanas rectangulares sobre las capillas que deben dar a alguna dependencia no accesible actualmente.

En la reforma se han eliminado también unos sobreañadidos en el muro norte, que comunicaban con la antigua casa parroquial, derruida hace unos años pues amenazaba ruina. Sigue en el muro norte una puerta de arco de medio punto de finalidad desconocida.

La iglesia originalmente estaba dedicada a Santo Tomás. Se considera en el pueblo también copatrono a San Roque, que tiene dedicada la capilla gótica meridional, la septentrional está dedicada a San Martín. La imagen que preside la iglesia es una Inmaculada, de yeso, que según la tradición procede de una ermita que se arruinó.

En 1936 fue incendiado el contenido de la iglesia, cuyo retablo mayor gótico era una obra espléndida, y asesinado el párroco.

Aunque algún autor señale partes románicas del siglo XII en esta iglesia, esto es de muy difícil comprobación, pues la bóveda y las capillas de bóveda de cañón podrían ser del XIII pero también de época moderna. La estructura que se aprecia hace pensar en finales del siglo XV, principios del XVI, con reformas de los siglos XVII y XVIII y añadidos del siglo XX.

De Benavente procede un cuenco árabe del siglo XIV depositado en el Museo Diocesano de Lérida.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. II, Cuencas del Ésera y Cinca, Librería General S.A., 2001, p. 190-191.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1460.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo I, Prames, Zaragoza, 2003, p. 194-195.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Sacra, desde el período gótico (siglo XIII) hasta la actualidad, vol. 2/1, Diputación General de Aragón, Zaragoza, 1998, p. 337-339.

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico, Editorial Pirineo, Huesca, 2020, p. 187-196.

GRAUS. PUENTE DE ROCINÉS EN TORRES DEL OBISPO

Puente de Rocinés

Desde la Tosquilla un antiguo camino, muy deteriorado, desciende en corta y fuerte pendiente hasta el barranco Rocinés, que es atravesado por el puente. Las coordenadas UTM de este son 31 T 0284251 y 4667659.

Es de un solo arco dovelado, de notable altura para el escaso caudal actual del barranco. Está construido en tosca, incluso el pretil formado con grandes sillares. Este material hace que aparezcan partes muy deterioradas, con una gran grieta por debajo del arco.

Ha sido limpiado de la hiedra que lo cubría, pero que también actuaba como armazón compactante.

La calzada está formada por cantos rodados completamente irregulares.

Es imposible fechar esta obra, pero indudablemente su origen es antiguo. No tanto como le adjudica la tradición popular que lo califica de romano, pero sí se le debe considerar medieval.

Formaba parte del antiguo camino de Graus a Benabarre. Hace años que no se utiliza y está en estado de completo abandono. La gente de La Tosquilla no recuerda ya su uso como camino, pero sí como lugar de lavado de la ropa en el “Toll”, pequeño remanso que formaba el río junto al puente.

Bibliografía:

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico, Editorial Pirineo, Huesca, 2020, p. 153-156.

SALAMERO RAYMUNDO, Francisco: “Puente romano de La Tosquilla. Urgencia de su reparación” en El Gallet, nº 36, Torres del Obispo, 2005, p. 2-3.

GRAUS. CASTILLO DE JUSEU

Castillo de Juseu

En realidad, la gente del pueblo sigue llamando “El Castell” a un montículo rocoso, situado al sudeste de la iglesia, subiendo hacia la parte más alta. Coordenadas UTM 31 T 0283227 y 4663360.

En esas rocas hay un corte realizado a pico (que la familia de la casa vecina en 2001 me contó que fue realizado en “tiempo de los moros”) con finalidades defensivas y podía pasarse con algún tipo de puente levadizo. Este corte debe corresponder a un foso citado por Madoz. Encima del montículo, accesible por algunos cortes en la roca, quedan restos de muros con sillares bien escuadrados.

Al finalizar el montículo queda algún fragmento de muros.

Y más allá una cisterna de indudable origen medieval que aún recoge agua. Los habitantes de Jusseu la denominan “La Cisterna” y recuerdan que servía para regar un huerto perteneciente a “La Abadía”, antigua residencia del párroco, totalmente desaparecida.

Asimismo, la tradición oral sitúa más al este, en el punto más alto, la antigua iglesia de San Julián, de la que no se aprecian restos. De ser así la iglesia ocuparía un lugar más elevado que el castillo, y debió formar parte de lo que fue un importante conjunto defensivo, situado sobre un profundo precipicio que lo haría inaccesible al sur y al este.

Emplazamiento desde el sudeste

Madoz en el siglo XIX describe las ruinas fuera del pueblo y habla de un foso.

El castillo está documentado en 1067, limitando con los castillos de Pilzán, Gavasa y Calasanz. Durante los siglos XII y XIII perteneció a los Lierp de Capella, parientes de los Erill. El 1292 -ya dominio real- Jaime II lo integró en la baronía de Felipe de Saluzzo, de quien pasó a los barones de Castro-Peralta. En el siglo XIV formó parte del condado de Ribagorza. Más tarde se adscribió a la Señoría de los Cuatro Castillos, que en el siglo XV pertenecía a los Castro-Pinós. Pasó a los Cervera y finalmente a los duques de Medinaceli. La iglesia aparece citada en 1279.

Bibliografía:

CASTÁN, Adolfo: Torres y Castillos del alto Aragón, Huesca, 2004, p. 283.284.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 69.

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico, Editorial Pirineo, Huesca, 2020, p. 144-149.

GRAUS. SAN MIGUEL DE PALAU EN GÜEL

San Miguel de Palau

Al sur de casa Badía, en lo más alto del cerro conocido como Trullás, nombre de una antigua casa. Coordenadas UTM: 31 T 0291895 y 4681725.

Conserva unas pocas hiladas de las bases de sus muros perimetrales encabezados por un ábside semicircular al este.

Se reconoce el hueco de la puerta en el muro sur, hacia los pies.

El aparejo es irregular y parece que intentaba formar hiladas.

La antigüedad del lugar, documentado en época altomedieval, el ábside semicircular orientado litúrgicamente y el aparejo permiten considerarla de origen románico. Debió ser la capilla de la casa, posiblemente fortificada, que hubo en el cerro.

Las fotos son de Cristian Laglera.

Bibliografía:

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 91-92.

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico, Editorial Pirineo, Huesca, 2020, p. 279-280.

GRAUS. SANTA BÁRBARA DE CASA SERRA EN GÜEL

Santa Bárbara de casa Serra

Al sur de Güel, cerca del GR 18.1. A los 1,9 Km desde El Soler, yendo a Güel, sale una buena pista a la derecha que conduce en 800 metros a Casa Serra. Unos 100 metros al este de la casa está la capilla. Sus coordenadas UTM son: 31 T 0291898 y 4677345. Pequeña capilla de una nave cubierta con bóveda de cañón y un ábside semicircular con bóveda de cuarto de esfera, orientado al este.

La portada está situada a poniente y está formada por dovelas con la arista biselada. La puerta se ha cambiado recientemente por una con ventana acristalada que permite ver el interior.

Sobre la portada se alza un campanario de espadaña de un solo ojo, coronado por una sencilla cruz de hierro.

El suelo interior es de cemento, estando el presbiterio un peldaño elevado sobre la nave. El arco de medio punto que delimita el ábside está formado con dovelas pulimentadas.

Incrustada en el muro sur está la pila de agua bendita.

La única iluminación de la nave es una ventana en el muro sur de doble derrame con grandes losas interior y exteriormente.

El aparejo es de mampostería con algunos sillares trabajados en los ángulos. La cubierta es de tejas, que sustituyeron a las losas en la última reforma, a al par que se eliminaron filtraciones.

Hay dos contrafuertes en talud en cada muro lateral.

El ábside actual sustituyó uno anterior cuya planta es perfectamente reconocible en el suelo.

El aspecto actual de esta iglesia induce a fecharla en el siglo XVII, pero es fruto de una reforma sobre otra anterior de la cual aún se reconoce donde estaba la puerta en el muro sur.

Los restos del ábside primitivo y el hecho de que casa La Serra esté documentada de antiguo también hacen pensar en una primera construcción de época altomedieval, con ábside semicircular y cubierta de madera.

La advocación actual es Santa Bárbara, pero nadie sabe está seguro de cual fue la primitiva, pues todas las imágenes fueron quemadas en 1936 y no queda nadie que conserve el recuerdo. Sin embargo, parece que la advocación primitiva fue San Bartolomé. Otro argumento en favor de su antigüedad.

Bibliografía:

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico, Editorial Pirineo, Huesca, 2020, p. 288-291.

SAN ANDRÉS (ANDREU) DE AGUILAR. GRAUS

San Andrés de Aguilar

El mejor acceso es una antigua y no muy buena pista que procede de la aldea de Los Camps y, cuando esta finaliza, continuar a pie en dirección sudoeste unos cuatrocientos metros. El tozal en que están las ruinas es conocido como tozal de Casero. Coordenadas UTM: 31 T  0285054 y 4689586.

Se reconoce la planta de lo que fue una pequeña ermita rectangular encabezada por un ábside semicircular litúrgicamente orientado.

Hacia la cabecera.

Del ábside apenas se distingue su arranque junto a los muros laterales.

Arranque del ábside junto al muro norte.

La puerta se hallaba en el muro sur, notándose perfectamente el hueco de donde estaba.

Hacia los pies.

El muro norte es el que conserva un mayor fragmento.

Muro norte

El aparejo es de sillarejo apenas desbastados formando hiladas.

Al sur se ven Aguilar y San Saturnino.

Curiosamente los habitantes de Aguilar siguieron denominándola cuando ya hacía años de su ruina San Andreu, la denominación tradicional, lo que contrasta con la castellanización de la cercana San Saturnino.

Las fotografías son de Cristian Laglera.

Bibliografía:

LAGLERA BAILO, Cristian: Inventario de las ermitas de Huesca, tomo 2, Ribagorza, 2019, p. 38.

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico. Editorial Pirineo, 2020, p. 336-339.

BISAÚRRI. SAN JUAN EL VIEJO DE GABÁS

San Juan el Viejo de Gabás

Desde Gabás hay que continuar por una buena pista que se dirige a la ermita de San Juan “El Nuevo”. A los 2,4 Km., pasado el desvío que va a la ermita citada, hay que dejar el coche y desviar a la derecha por una amplia trocha y dejarla antes de que gire a poniente para tomar a la izquierda un estrecho sendero en fuerte subida que pronto gira al sudoeste y llega a la ermita. Desde San Juan el Nuevo menos de una hora. Otra ruta es, en vez de tomar la trocha antes citada, seguir por la pista para desviar a la derecha más adelante por un cortafuegos que conduce hasta la cresta y continuar en dirección norte hasta la ermita. Coordenadas UTM: 31 T 0292894 y 4706118.

Queda únicamente el ábside semicircular, orientado al este, con bóveda de cuarto de esfera

y un muro que recorre el perímetro de una altura de poco más de un metro.

La puerta estaba en el muro sur hacia los pies.

Los restos del altar están adosados al fondo.

Aparejo de sillarejo en el ábside y de mampostería, muy modificado y con mucha tosca, en el resto.

Debió ser la capilla del castillo de Gabás, citado en 1282, pero que debía ser más antiguo pues la iglesia puede fecharse en el XII.

Las fotografías son de Cristian Laglera.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. II, Cuencas del Ésera y Cinca, Librería General S.A., 2001, p. 122-123.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 81.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1464.

ENRÍQUEZ DE SALAMANCA, Cayetano. Rutas del románico en la provincia de Huesca, Madrid, 1987, p. 119.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2003, p. 260-261.

VIACAMP. NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE LITERÁ

Nuestra Señora del Rosario de Literá

Una carretera conduce a Literá desde la del Valle de Arán en 1,5 km. La iglesia está algo alejada del pueblo, hacia el este. Las coordenadas UTM son 31 T 0305376 y 4666736.

Edificio de una nave cubierta con bóveda de cañón, encabezada por un ábside semicircular cubierto con bóveda de cuarto de esfera.

El ábside se abre a la nave mediante un arco presbiterial. Parece hundido en el suelo debido a la elevación de éste.

Es muy anterior al resto de la iglesia y se ilumina con una ventana aspillera con derrame al interior, que por fuera queda casi a nivel del suelo pues también se ha elevado el terreno circundante por el exterior.

Su bóveda arranca de una desgastada imposta.

La nave tiene dos capillas añadidas a cada lado. Todas ellas se abren a la nave mediante arcos de medio punto más o menos apuntados.

La capilla sudeste, en la que se halla la pequeña pila bautismal, se ilumina mediante una gran ventana rectangular.

A los pies está el coro accesible por una escalera adosada al muro norte.

Desde el coro se obtiene la mejor visión global del interior del templo.

En el muro de poniente está la portada. Es de arco de medio punto, formado por grandes dovelas alargadas con el intradós moldurado en jambas y dovelas.

Sobre la portada se abre una ventana rectangular de doble derrame, que ilumina el coro.

El campanario de torre está adosado al sudoeste. Es cuadrangular, de dos cuerpos, separados por una sencilla cornisa, y finaliza con una cubierta piramidal. En su parte superior tiene una ventana de medio punto en cada cara, la este tapiada y la norte de menor tamaño. Las campanas están en las ventanas sur y oeste.

El aparejo del ábside es de sillares bien cortados, aunque de distintos tamaños, colocados perfectamente en hiladas.

El del resto de la iglesia es de mampostería muy irregular con algún sillar trabajado en los ángulos, que deben proceder de la primitiva iglesia románica.

Las cubiertas son de losas.

El ábside sería una obra de pleno siglo XII, el resto del edificio dataría de los siglos XVII y XVIII.

Formando parte de los muros y de algún arco de acceso a las capillas hay fragmentos decorados con puntas de diamante.

Probablemente son restos de un guardapolvo que protegería la portada original, parecido al de la cercana Nuestra Señora del Obach en Viacamp, obra de la misma época y estrechamente vinculadas ambas al castillo de Viacamp. La portada debía estar situada a poniente como la actual, pues el terreno hace muy difícil poderla colocar al sur.

Hace unos treinta años fue robada una talla de la Virgen, de la que hasta el momento no he podido obtener más datos.

Al norte y al este se extiende el antiguo cementerio. Recientemente se ha construido uno nuevo frente a la iglesia.

Esta iglesia fue restaurada hace unos años y está actualmente en buen estado.

El pueblo de Literá está constituido prácticamente por una sola calle llena de pasos cubiertos y a la que se abren algunos portales dovelados.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 90-91.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 508-509.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1183-1184.

ENRÍQUEZ DE SALAMANCA, Cayetano. Rutas del románico en la provincia de Huesca, Madrid, 1987, p. 152.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo III, Prames, Zaragoza, 2004, p. 38-39.

 

GRAUS. SAN CRISTÓBAL DE ERDAO

San Cristóbal de Érdao

De la carretera de Puebla de Fantova a Centenera sale, recorrido poco más de un kilómetro, una pista a la derecha que conduce a Érdao. No hay que dejar la pista principal hasta que, habiendo dejado ya arriba el pueblo, hay que tomar un desvío a la izquierda que conduce a sus pies. Subir hacia la iglesia es muy difícil por los derribos y la maleza. Coordenadas UTM: 0288264 y 4684965.

Es de una sola nave, cubierta con bóveda de cañón.

El ábside, cubierto con bóveda de cuarto de esfera, se abre directamente a la nave. Tiene una ventana monolítica de doble derrame, actualmente cegada.

Exteriormente está decorado con arcuaciones –con las dovelas muy bien talladas- y lesenas rinconeras. Aún eran visibles en 2003, hoy la hiedra cubre el ábside por completo. En parte fue sobreelevado con ladrillos para poderlo cubrir con tejas.

Posteriormente se añadió una capilla lateral por lado y una sacristía al norte del ábside.

Sobre la capilla norte se levanta el campanario de torre con ventanas de medio punto en su parte más alta.

La puerta de grandes dovelas, de estilo renacentista, se abre en el muro sur.

La nave fue alargada desde la puerta hacia poniente. Un contrafuerte refuerza este tramo.

Sobre la entrada se levanta un coro de madera.

Todo el interior está revocado.

El aparejo primitivo es de sillares bien cortados sin pulir formando hiladas regulares, bien ligadas con mortero. Las partes añadidas son de mampostería y de ladrillo. La cubierta conserva las losas en el campanario.

Actualmente se halla prácticamente en ruinas y el acceso al interior resulta bastante complicado.

Erdao aparece documentado en 961.

Los habitantes de los pueblos de los alrededores dan a Érdao el nombre de Yardo.

Las fotografías son de Cristian Laglera, excepto la del pueblo en conjunto y la de 2003, que son mías.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. II, Cuencas del Ésera y Cinca, Librería General S.A., 2001, p. 69 y 172-175.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 537-538.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1103-1104.

ENRÍQUEZ DE SALAMANCA, Cayetano. Rutas del románico en la provincia de Huesca, Madrid, 1987, p. 112.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2003, p. 162-167.

MARTÍ FORNÉS, Francisco: Graus y su románico, Editorial Pirineo, 2020, p. 297-302.

ARÉN. SANTA MARÍA DE CORNUDELLA

Santa María del castillo de Cornudella

Una vez en san Pedro hay que seguir la cresta hacia poniente sin desviarse por terreno muy emboscado hasta llegar a las ruinas. En línea recta no hay mucha distancia, pero sí casi cien metros de desnivel y con el último tramo muy dificultoso entre bosque, bojes y maleza. Coordenadas UTM: 31 T 306874 y 4684869.

Pequeña construcción de unos seis metros de largo por menos de cinco de ancho encabezada por un ábside semicircular orientado litúrgicamente.

 

Se conservan cuatro o cinco hiladas del muro norte, del ábside y de parte del muro oeste. Probablemente también del sur, pero la maleza lo cubre por completo y es imposible verlo.

Interior del ábside

Esquina noroeste

En el muro sur debía estar la puerta pues no hay ninguna discontinuidad en el muro oeste.

El aparejo es de sillarejo bien cortado y dispuesto en hiladas con muros de casi un metro de grosor.

Exterior del ábside

Debió ser la capilla del antiguo castillo situado aún más arriba en la cresta. Su tamaño está en consonancia con el que fue un castillo roqueño fronterizo mucho menor que los grandes recintos como Fantova, Monesma o Viacamp.

Aparece citada Santa María del castillo de Cornudella en 1061 en una donación a Obarra. Con toda probabilidad se refiere a esta iglesia.

Gavín no la menciona y en la memoria colectiva de la zona, donde está muy presente San Pedro, ha quedado olvidada.

Las fotografías son de Cristian Laglera.

Bibliografía:

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 304-305.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1102.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2003, p. 121.

LAGLERA BAILO, Cristian: Inventario de las ermitas de Huesca, tomo 2, Ribagorza, p. 191.

ARÉN. SAN PEDRO DE CORNUDELLA

San Pere de Cornudella (antes San Miquel)

En la cresta rocosa donde se ubicaba el castillo de Cornudella. El campanario, cual torre defensiva, se vislumbra desde muchos puntos del valle.

Para llegar desde Rivera d’Avall hay que atravesar el río y seguir un sendero, marcado recientemente como PR, hasta llegar a la cresta de la sierra. Hay aproximadamente una hora desde Rivera d’Avall. Coordenadas UTM: 31 T 307220 y 4684800.

Notable edificio de una nave encabezada por un ábside semicircular orientado al este.

Ha perdido la bóveda de cañón, que tenía dos arcos fajones y uno triunfal apoyados en pilastras. El interior hace años que empezó a ser colonizado por el robledal que rodea la iglesia.

También ha caído buena parte del ábside y su bóveda, así como el arco presbiterial. El ábside conservaba hace unos años tres arcuaciones, que han desaparecido.

El muro en mejor estado es el sur. En esta fachada se aprecian arcuaciones y un friso ajedrezado sobre una ventana de medio punto de doble derrame.

También al sur se ve el hueco de una puerta cuyo exterior fue desmontado (sus piedras con un crismón ornan San Miguel de Rivera d’Avall) y que conserva el arco de medio punto interior y la bóveda de cañón del acceso.

Portada y crismón en Rivera d’Avall

Junto a la cabecera hay una capilla en el muro sur, cubierta con bóveda de cañón. Tenía una puerta exterior adintelada, actualmente tapiada, y se iluminaba mediante una ventana de doble derrame al este.

Al sudoeste está el campanario de torre de dos pisos. Se ilumina con aspilleras en su parte inferior y ventanas de medio punto en los pisos superiores, de éstas han desaparecido las piedras que las formaban. Los sillares caídos impiden el acceso a la puerta del campanario.

Sólo desde lugares distantes puede contemplarse la mayor parte del campanario y el resto del edificio. La fotografía está tomada de los alrededores de Treserra.

Y ésta desde un punto elevado al este.

El aparejo es de sillares excelentemente trabajados.

Muro norte

En el ábside se conserva el ara de altar original.

La obra se puede adscribir entre las construcciones románico-lombardas de la primera mitad del siglo XII, que siguen el modelo de Alaón.

Iglesias considera que esta iglesia corresponde a la consagrada en 1138 por el obispo Gaufredo de Roda-Barbastro, que iba acompañado por los Cornudella, señores del lugar. Aunque ésta estaba dedicada a San Miguel, son normales los cambios de titularidad a lo largo de la historia. Además el parentesco de su estilo con Alaón llevaría también a esta época.

La gente mayor de los alrededores recuerda perfectamente la romería que acogía. Junto a la iglesia se levantó un pilaret con la imagen del santo.

A principios del siglo XX aún se bautizaba a la gente de los alrededores aquí.

Las fotografías, excepto las tomadas desde la lejanía o las de Rivera d’Avall, son de Cristian Laglera.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 139-141.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 305-307.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1101-1102.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Mª.: Inventari d’esglésies, vol 2, Baixa Ribagorça, Alta, Vall d’Aràn, Arxiu Gavín, 1978, p. 112.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2003, p. 116-120.

LAGLERA BAILO, Cristian: Inventario de las ermitas de Huesca, tomo 2, Ribagorza, p. 190.

VILLANUEVA I ASTENGO, JAIME: Viaje literario a las iglesias de España, vol. XV, Madrid, 1851, p. 376-377.

ARÉN. ERMITA DE LA SERRETA

Ermita de la Serreta

Hay que recorrer algo menos de tres kilómetros por la carretera de Berganuy, dejar el coche y ascender por la derecha hasta unos sillares que ya se veían desde la carretera junto a dos árboles que destacan en el paisaje. Coordenadas UTM: 31 T 0310732 y 4680609.

Ermita rectangular encabezada por un ábside semicircular prácticamente desaparecido. Está perfectamente orientada al este.

Vista desde poniente se ven perfectamente los muros laterales y parte del frontis, donde debió estar la puerta.

Del ábside, al fondo, sólo hay sillares sueltos que permiten ver a ras del suelo su planta semicircular y el encaje con el muro sur.

Se conservan cinco hiladas formadas de buen sillarejo, perfectamente alineado y ligado con mortero de cal, en el muro sur.

Del muro norte queda algo menos.

No se puede saber nada de su cubierta pues no se ven por los alrededores ni los más mínimos restos de losas.

La calidad del aparejo, lo bien alineado que está, el mortero de cal que une los sillares y la perfecta orientación conducen a considerarla una buena obra del románico rural del siglo XII.

Es muy desconocida. Hablamos con la gente del pueblo que ronda los noventa años y no nos pudieron decir nada de estos restos, que al parecer se han borrado por completo de la memoria colectiva.

Curioso ya que son visibles desde el pueblo. La siguiente foto está tomada desde el cementerio antiguo. Los dos árboles que se ven a la izquierda de la cortada señalizan el lugar.

Bibliografía:

LAGLERA BAILO, Cristian: Inventario de las ermitas de Huesca, tomo 2, Ribagorza, p. 59.