GRAUS. ERMITA DE MONTE MURO

Ermita de Monte Muro

desde-el-oeste-1Ribagorza es una comarca que continuamente depara sorpresas. Su abrupta geografía, la escasa población y el riquísimo pasado histórico hacen que en cualquier rincón se hayan conservado restos que nos remontan a otras épocas.

Este es el caso de los restos que hoy nos ocupan. A muy escasa distancia de Graus, en la partida de Monte Muro perteneciente al antiguo término municipal de la Puebla de Fantova y muy cercana al de Perarrúa, se  encuentra esta ermita o capilla conocida por muy pocos.

desde-el-sudeste-2Se trata de una pequeña construcción litúrgicamente orientada con cabecera plana, que ha perdido la bóveda, pero conserva un encantador arco de acceso al presbiterio.

arco-de-separacion-del-presbiterio-y-la-nave-1La puerta está al sur, hacia los pies. Es estrecha y se cubría con un dintel semicircular que permanece roto en el suelo.

puerta-1fragmentos-del-dintelEl único otro vano es una aspillera con derrame al interior en el centro del ábside.

interior-cabeceraLa zona del ábside queda separada del resto de la nave por el arco anteriormente citado. Es un arco de medio punto de excelente factura soportado por dos pilastras finalizadas en estrechos capiteles trabajados.

interior-arco-y-cabecera-desde-el-oeste-1Los sillares del arco son de tosca y así fueron los de la bóveda, trasladados en la segunda mitad del siglo pasado.

interior-arco-capitel-norteEl resto del aparejo es básicamente de mampostería. Las piedras en el  muro norte y en el arco están ligadas sin ningún tipo de mortero. Algunos restos de éste se ven en otros lugares, pero deben ser fruto de alguna tardía restauración.

Al sur, cerca de la cabecera, destaca lo que parece la cubierta de un gran sarcófago.

probable-tapa-de-sarcofago-2Unos metros al oeste hay un grueso muro sobre el barranco que no es en modo alguno una pared para sostener antiguas fajas de cultivo, que abundan en la zona.

muro-al-oeste-de-la-iglesia-posibles-restos-de-fortificacionEl nombre del lugar, el posible sarcófago y los muros mencionados hacen pensar que se trate de la capilla de alguna fortificación más o menos relevante.

Tradicionalmente, sobre todo a partir de las obras de Fernando Galtier, se ha considerado que las palabras “palazzo” y “Parietes Altas” de los documentos de principios del siglo XI que hacen referencia a la civitas de Fantova corresponden al propio castillo de Fantova. Guillermo Tomás Faci ya no lo ve así y cree que tanto el “palazzo” como “Parietes Altas” serían lugares distintos y alejados del castillo.

El término “civitas” indicaría una extensión de territorio mucho más amplia que el castillo.

Textualmente cito la transcripción de Serrano y Sanz: “… in kastro Fontetoua, in loco ubi dicitur a Palaço, illa una terra ad Sancti Cucufati …”. Creo que queda claro que el “palaço” está en otro lugar al igual que Sancti Cucufati (que Galtier sitúa al sudoeste del castillo) o la guardia de Bayona o San Clemente (también citadas y que perduran aún hoy como masía habitada y como ermita respectivamente).

Como este lugar es denominado Monte Muro, situado al sudoeste de Fantova, y bases de muros que pudieron ser altos hay, pudiera caber su identificación con las “Parietes Altas” (que el propio Galtier aclara que significa Altos Muros) y que Sacti Cucufati fuese el nombre de la capilla.

 En documentos posteriores aparece un San Martín de Parietes Altas, lo que sería otra posibilidad.

Dada la dificultad en poder fechar con exactitud esos restos, si pudiesen identificarse con el topónimo de Parietes Altas nos encontraríamos indudablemente en un edificio cuyo origen estaría en época altomedieval.

Bibliografía.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 529-532.

ESTEBAN LORENTE, Juan Francisco, GALTIER MARTÍ, Fernando y GARCÍA GUATAS, Manuel: El nacimiento del arte románico en Aragón. Arquitectura, Zaragoza, 1982, p. 258-260.

GALTIER MARTÍ, Fernando: Ribagorza, condado independiente,  Zaragoza, 1981, p. 168-178.

GALTIER MARTÍ, Fernando: “El castillo de Fantova en la vanguardia de la cristiandad y del arte del año mil”, en Lux Riparcutiae, Graus, 1997, p. 51-55.

MARTÍN DUQUE, A. J.: Colección diplomática de Obarra, CSIC, Zaragoza, 1965, doc. 12 (p. 16-17) y doc. 22 (p. 25-26).

SERRANO Y SANZ, M.: Noticias y documentos históricos del condado de Ribagorza hasta la muerte de Sancho Garcés III (año 1035), Madrid, 1912, p. 399-400.

TOMÁS FACI, Guillermo: La organización del territorio y las dinámicas sociales en Ribagorza durante la gran expansión medieval (1000-1300), tesis doctoral, Zaragoza, 2012, p. 21, p. 168.

TOMÁS FACI, Guillermo: Montañas, comunidades y cambio social en el Pirineo medieval. Ribagorza en los siglos X-XIV, Zaragoza, 2016, p. 57 y 95-96.

 

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GRAUS. SANTA CECILIA DE FANTOVA

Santa Cecilia de Fantova

Al sudoeste del recinto del castillo, del cual era la capilla. Las coordenadas UTM de la iglesia son: 31 T 0288846 y 4683564.

DSCN4439Iglesia de una nave cubierta con bóveda apuntada, reforzada por cuatro arcos fajones, también apuntados.

Interior

Interior

Tiene dos ábsides semicirculares cubiertos con bóveda de cuarto de esfera; uno, el normal, al este.

Ábside este

Ábside este

El otro ábside, integrado en la estructura defensiva, al oeste. Este último cuenta con una ventana aspillera de doble derrame. Encima de él se levantó más tarde una torre-campanario semicilíndrica, con dos ventanas en la parte superior, una de las cuales conserva la campana.

Conjunto 3Este ábside y su torre superior son accesibles por una escalera exterior situada al sur.

Acceso al ábside oesteEl ábside este está separado de la nave por un tabique para poder usarse como sacristía. Actualmente hace de abandonado trastero. Tiene varios nichos cuadrados y un armario vaciados en el muro. Al sur tiene una ventana cuadrangular exteriormente y de medio punto, escalonada, por el interior. El ábside oeste también está separado de la nave por un muro levantado bajo el coro. En el interior hay cruces de consagración dentro de círculos de color rojo amoratado. Dentro del espacio cerrado hay un pozo y tres recipientes con tapas de piedra para albergar aceites.

A poniente de la nave se construyó un coro con barandilla de madera. Algunas de la vigas decoradas del coro original andan por el suelo.

Interior hacia los pies

Interior hacia los pies

Cerca del presbiterio, junto al muro norte, se instaló un púlpito.

Púlpito

Púlpito

La parte occidental del muro norte y el ábside occidental quedan directamente sobre el precipicio, teniendo una clara función defensiva. En este mismo muro, pero en la parte de levante, cercana a la cabecera, hay una puerta tapiada de medio punto, baja y estrecha, formada con dovelas muy largas, que debe corresponder a la parte más antigua de la iglesia, quizás del siglo X. Esta puerta debía dar acceso al cementerio, parte del cual debe haberse hundido hacia el precipicio porque a menudo aparecen huesos en esa zona, del que quedan varias tumbas antropomorfas entre la iglesia y la torre del castillo.

Muro norte

Muro norte

Puerta norte

Puerta norte

La puerta actual está en el muro sur y es dovelada, de época posterior al románico.

Portada

Portada

Sobre la puerta, formando parte de una hilada de sillares cuadrangulares, hay una piedra con un escudo en el que alternan barras inclinadas y soles.

Blasón sobre la portada

Blasón sobre la portada

En el mismo muro hay dos ventanas aspilleradas con derrame al interior, tapiadas, al este de la puerta, y otras dos al oeste de doble derrame, una encima de la otra, la superior cuadrangular.

Muro sur

Muro sur

La iglesia conserva, junto al muro norte, una pila bautismal semicircular con la tapa de madera de época más reciente.

Pila bautismal

El aparejo es muy distinto según las zonas. En el muro norte, el más antiguo, es de sillería. En el resto se ve sillarejo irregular y tramos de mampostería.

StaCecilia2El muro sur y el ábside este parecen ser ya de bien entrado el siglo XII. La bóveda ya es del XIII. El campanario sobre el ábside oeste, el coro, el púlpito, el embaldosado, el enlucido y las pinturas deben ser de los siglos XVIII y XIX.

La iglesia ha sido restaurada al igual que el castillo, rehaciéndose por completo el tejado de losas.

Al exterior, entre la iglesia y el castillo, hay tumbas excavadas en la roca, correspondientes a una necrópolis medieval.

Tumbas antropomorfas

Tumbas antropomorfas

Consagrada en 961 y, por segunda vez, hacia el 1016, después de ser arrasada por los musulmanes y reconstruida. La consagración definitiva es de 1103. Albergó una comunidad de clérigos regida por un abad.

En mayo acoge una romería desde la Puebla de Fantova y otras localidades.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. II, Cuencas del Ésera y Cinca, Librería General S.A., 2001, p. 184-186.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 532-533.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1139-1142.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2003, p. 220-226.

GRAUS. CASTILLO DE FANTOVA

Castillo de Fantova

Fantova desde San Gregorio2A los quinientos metros de la carretera a Centenera parte a la derecha la pista asfaltada en 2004 que conduce en poco más de cuatro kilómetros y medio a los pies del castillo. Luego, otra pista, en mal estado y fuerte ascenso, que es mejor recorrer a pie, sube hasta el castillo en unos centenares de metros, cruzándose en algún punto con el antiguo camino medieval, que también puede seguirse para llegar arriba. Las coordenadas UTM de la torre son: 31 T 0288881 y 4683589.

Camino de acceso

Camino de acceso

El recinto del castillo se extendía por toda la cima del montículo donde está situado, alargado en dirección nordeste-sudoeste

Lo más destacado del castillo es la torre cilíndrica del siglo XI, situada en la parte norte, junto al precipicio, que fue restaurada hace unos años. Del resto del conjunto se conservan la iglesia de Santa Cecilia, un fragmento de muralla al sur de la iglesia, bajo el cual hay restos de una dependencia abovedada y parte de una construcción de notable altura, formando ángulo, situada unos quince metros al sudeste de la torre, en la que se ve una arcada dovelada, que no se puede saber a qué corresponde.

Castillo4En esta zona debía haber la antigua entrada pues hasta aquí llega el camino medieval.

Muralla y acceso al recinto

Muralla y acceso al recinto

La torre, de unos veinte metros de altura, está dividida en cuatro niveles.

Torre 10La zona inferior es ciega. En el piso principal, cubierto con bóveda de aristas, está la puerta, de arco de medio punto dovelada, que forma una cámara cubierta con bóveda de cañón hasta la abertura interior. Actualmente es accesible por una escalera de madera exterior que fue colocada durante la restauración y reconstruida después de ser destrozada por un rayo.

Bóveda del primer piso

Bóveda del primer piso

Una escalera por el interior del muro comunica el primer piso con el segundo. En el segundo hay una ventana aspillera al sur. En el tercero, un engrosamiento en el muro señala donde se apoyaba la cubierta de madera; en este nivel se abren siete ventanas doveladas, que debían salir a sendos matacanes. En el nivel superior debía haber un desván, zona  a la que corresponden las actuales almenas.

Torre 5El aparejo de la torre es de sillares pequeños, generalmente alargados, colocados en hiladas y unidos con mortero de cal de buena calidad. A partir de la zona central de la torre son visibles diversos agujeros de andamiaje. El aparejo del resto de los muros es de sillares notoriamente más alargados, colocados en hiladas regulares.

Torre 8Unos treinta metros al este de la torre, hay una cisterna, excavada en la roca y ampliada con sillares. Aún se ve algún canal de desagüe.

Cisterna

Cisterna

A poniente de la torre hay varias tumbas antropomorfas excavadas en la roca. Al sur de éstas, a nivel inferior, había una construcción para nichos, situada en el centro de lo que fue el cementerio moderno, que fue demolida durante la restauración.

Tumbas antropomorfas

Tumbas antropomorfas

Tumbas antropomorfas

Tumbas antropomorfas

Hay un curioso agujero circular excavado en una roca situada junto a la pista de acceso. Al oeste de la pista está el antiguo camino, que conserva muros laterales, escalones y parte del empedrado. Junto a este camino hay una piedra vertical que parece un miliario romano, en un lugar en que se hacía un alto con las reliquias contenidas en la arqueta que se guarda en la iglesia parroquial cuando se sube en romería, que se realiza en el mes de mayo.

Mojón señalizando el lugar para detenerse con las reliquias

Mojón señalizando el lugar para detenerse con las reliquias

Este castillo ya aparece citado en 961. Lo que se conserva es sin embargo posterior pues es de suponer que las incursiones musulmanas en la zona de principios del siglo XI lo debieron destruir y se debió rehacer más tarde con intervención de constructores lombardos como demuestra la bóveda de aristas de la torre. Debió jugar un importante papel en la expansión cristiana hacia el sur, siendo de las principales fortalezas del condado de Ribagorza en el siglo XI. En 1110 pasó a los condes de Pallars-Jussá. Perteneció después a los Entenza y a los Erill. A partir del siglo XIV, formó parte del tercer condado de Ribagorza. El castillo aún estaba activo el siglo XVI y el cementerio se siguió utilizando hasta el siglo XX.

El entorno del castillo y el antiguo camino fueron limpiados durante un campo de trabajo realizado en julio de 2002 y el año siguiente se acabo de acondicionar la zona.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. II, Cuencas del Ésera y Cinca, Librería General S.A., 2001, p. 181-184.

CASTÁN, Adolfo: Torres y Castillos del alto Aragón, Huesca, 2004, p. 190-191

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 212-215.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1137-1139.

GALTIER MARTÍ, Fernando: “El castillo de Fantova en la vanguardia de la cristiandad y del arte del año mil”, en Lux Riparcutiae, Graus, 1997, p. 51-55.

GRAUS. SAN GREGORIO DE FANTOVA

San Gregorio de Fantova

Desde el castillo de Fantova hay que seguir hacia levante por la pista que pasa por debajo de Casa Turmo y va hacia Güel. A los 300 metros del inicio de la pista hay una bifurcación, hay que ir por la derecha (por la izquierda se va a Bafaluy). Recorridos 1’9 Km, poco antes de llegar a la divisoria de aguas, sale una pista a la derecha que hay que seguir durante unos doscientos metros. Se deja el coche y se coge a la derecha un sendero que conduce en continuo acceso en poco más de trescientos metros a la cima del cerro donde está la ermita. Siguiendo la pista también se llega. Las coordenadas UTM de la iglesia son 31 T 0289692 y 4682750.

San Gregorio desde el esteSan Gregorio es una ermita que, pese de su no utilización durante años, se conserva íntegra. Es de una nave cubierta con bóveda de cañón y un ábside semicircular con bóveda de cuarto de esfera, que articula con la nave mediante un arco de medio punto de doble dovelado.

Interior

Interior

El ábside tiene una ventana aspillera en el centro con derrame al interior. En el lado sur puede verse al interior otra ventana similar que no se aprecia exteriormente.

Cabecera

Cabecera

La portada está en el muro sur. Hay que subir cuatro peldaños para llegar a ella. Es de medio punto formada por dovelas de tosca apoyadas sobre grandes jambas al exterior y adintelada de sillares cuadrados al interior. Una gran piedra biselada enlaza el dintel con la bóveda. Está permanentemente abierta pues ha desaparecido la puerta de madera.

Portada

Portada

Portada. Interior

Portada. Interior

Frente a la puerta, en el lado del evangelio, se reconoce, perfectamente al interior y difícilmente externamente, que había habido otra puerta. Debía ser similar a la del muro sur ya que cierra por encima el espacio tabicado una piedra biselada igual que la que hace de unión con la bóveda en la puerta actual.

Puerta tabicada al norte

Puerta tabicada al norte

Muro norte

Muro norte

En el interior son apreciables dos etapas constructivas. Los sillares del ábside, muchos de ellos de tosca, y del tramo más cercano a él, tanto los de los muros laterales como los de la bóveda, son distintos a los de la zona occidental. En el muro norte queda marcada la diferencia por un pliegue en la pared. En la zona occidental las juntas entre los sillares han sido reseguidas en la bóveda y en el muro de los pies se aprecia como habían sido pintados los sillares sobre el encalado que cubría el muro.

En el ábside hay cuatro nichos cuadrados, dos por lado. En el muro sur, entre el ábside y la puerta, hay dos nichos más. En el muro norte, otro y en el muro oeste dos más grandes.

En el muro norte, hacia los pies, hay un arcosolio de arco de medio punto, dovelado, bajo el cual hay un sepulcro. El sarcófago ha sido abierto. La tapa yace por el suelo y se pueden ver aún diversos huesos esparcidos por su interior.

Arcosolio

Arcosolio

También en el muro norte, junto al ábside, hay un nicho alargado en la pared, y debajo de él parte de la pared un murete de piedras, encalado, de corta altura y de poco más de un metro de longitud. No imagino la posible función de esa estructura, parecida a la que hay en San Clemente de la Tobeña y en San Pedro del Sarrau, donde también hay unos huecos en la bóveda para encajar algo. ¿Restos de un muro de separación del presbiterio a modo de iconostasio que se acabaría de cubrir con cortinas?

San Gregorio. Acceso al presbiterio, lado norteSan Gregorio. Bóveda y huecos paar encajar algoEl suelo es de baldosas modernas. Allí donde han sido arrancadas pueden verse las losas de piedra originales sin pulir.

A la izquierda de la puerta se aprecia el lugar que ocupaba la pila de agua bendita que ha sido arrancada.

Se nota que el interior había estado encalado, especialmente en la zona de poniente, en las partes bajas de los muros.

En el muro de poniente se levanta el campanario de espadaña, dovelado, de un solo ojo. Debajo tiene una ventana aspillera con derrame al interior.

Desde el sudoeste

Desde el sudoeste

Entre la puerta y los pies hay una aspillera con derrame al interior, en la bóveda. Debajo hay una ventana cuadrada, tapiada.

El aparejo es de sillares escodados, sin pulir, de muy diferentes medidas, dispuestos en hiladas irregulares. Algunas piedras de los muros laterales son muy grandes, otras en la parte más oriental de los muros laterales muy alargadas, de más de un metro. En el ábside destaca una hilada cercana a la cubierta bastante regular. La cubierta es de losas, de notable tamaño la mayoría.

Desde el noroeste

Desde el noroeste

La ermita podría fecharse en el siglo XII ya avanzado, con alguna modificación de siglos posteriores.

A poniente de la ermita unos muros conservados a escasa altura prolongan los muros laterales y quedan unidos por otro muro paralelo al frontis delimitando un espacio cuadrangular.

Muros al oeste

Muros al oeste

En la visita de 2002 pude ver que sobre los restos de la base del altar había una rama en forma de trípode en la cual había ensartada una pluma de ave de color negro. Había también al lado restos secos de rosas, una vela sin utilizar y restos de cera a corta distancia en el suelo. El uso de estos elementos no podía datar de muy atrás: era cosa de días. O sea que durante el verano de 2002 se había utilizado esta ermita para rituales a saber de qué tipo, y no simplemente como juego casual de excursionistas ya que las rosas no son un elemento que se lleve en la mochila y en los alrededores no las hay en varios kilómetros.

Restos de ritual (2002)

Restos de ritual (2002)

Este sería un elemento más de los enigmas que sugiere esta ermita: el arcosolio con la sepultura de alguien importante en un lugar tan aislado, la construcción situada al oeste, la puerta tapiada que da al norte, justo frente al mágico Turbón, el cuidado tenido en las reformas en que se encalaron los muros, se embaldosó el suelo y se rehizo la bóveda en su tramo occidental, la situación de las aspilleras de ábside y frontis que permite ver una a través de la otra y creo que en algunas épocas del año han de permitir jugar un papel especial a los rayos solares.

 Es una lástima que no se arregle esta ermita pues su estado es aún aceptable, pero algunas grietas y la facilidad de acceso al interior para todo tipo de alimañas o para el ganado hacen temer la pronta aparición de humedades y el deterioro imparable.

La posición estratégica del lugar sugiere que en la Edad Media debió tener algún importante papel defensivo. Es el punto más alto de la zona. Muy bien comunicado con los castillos de Fantova y lo Mon de Perarrúa y justo enfrente del castillo de Laguarres y demás fortificaciones defensivas musulmanas que protegían el valle del Isábena.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. II, Cuencas del Ésera y Cinca, Librería General S.A., 2001, p. 187-188.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 533-534.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1142-1143.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2003, p. 227-229.