ARÉN. SANTA MARÍA DE CORNUDELLA

Santa María del castillo de Cornudella

Una vez en san Pedro hay que seguir la cresta hacia poniente sin desviarse por terreno muy emboscado hasta llegar a las ruinas. En línea recta no hay mucha distancia, pero sí casi cien metros de desnivel y con el último tramo muy dificultoso entre bosque, bojes y maleza. Coordenadas UTM: 31 T 306874 y 4684869.

Pequeña construcción de unos seis metros de largo por menos de cinco de ancho encabezada por un ábside semicircular orientado litúrgicamente.

 

Se conservan cuatro o cinco hiladas del muro norte, del ábside y de parte del muro oeste. Probablemente también del sur, pero la maleza lo cubre por completo y es imposible verlo.

Interior del ábside

Esquina noroeste

En el muro sur debía estar la puerta pues no hay ninguna discontinuidad en el muro oeste.

El aparejo es de sillarejo bien cortado y dispuesto en hiladas con muros de casi un metro de grosor.

Exterior del ábside

Debió ser la capilla del antiguo castillo situado aún más arriba en la cresta. Su tamaño está en consonancia con el que fue un castillo roqueño fronterizo mucho menor que los grandes recintos como Fantova, Monesma o Viacamp.

Aparece citada Santa María del castillo de Cornudella en 1061 en una donación a Obarra. Con toda probabilidad se refiere a esta iglesia.

Gavín no la menciona y en la memoria colectiva de la zona, donde está muy presente San Pedro, ha quedado olvidada.

Las fotografías son de Cristian Laglera.

Bibliografía:

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 304-305.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1102.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2003, p. 121.

Anuncios

ARÉN. SAN PEDRO DE CORNUDELLA

San Pere de Cornudella (antes San Miquel)

En la cresta rocosa donde se ubicaba el castillo de Cornudella. El campanario, cual torre defensiva, se vislumbra desde muchos puntos del valle.

Para llegar desde Rivera d’Avall hay que atravesar el río y seguir un sendero, marcado recientemente como PR, hasta llegar a la cresta de la sierra. Hay aproximadamente una hora desde Rivera d’Avall. Coordenadas UTM: 31 T 307220 y 4684800.

Notable edificio de una nave encabezada por un ábside semicircular orientado al este.

Ha perdido la bóveda de cañón, que tenía dos arcos fajones y uno triunfal apoyados en pilastras. El interior hace años que empezó a ser colonizado por el robledal que rodea la iglesia.

También ha caído buena parte del ábside y su bóveda, así como el arco presbiterial. El ábside conservaba hace unos años tres arcuaciones, que han desaparecido.

El muro en mejor estado es el sur. En esta fachada se aprecian arcuaciones y un friso ajedrezado sobre una ventana de medio punto de doble derrame.

También al sur se ve el hueco de una puerta cuyo exterior fue desmontado (sus piedras con un crismón ornan San Miguel de Rivera d’Avall) y que conserva el arco de medio punto interior y la bóveda de cañón del acceso.

Portada y crismón en Rivera d’Avall

Junto a la cabecera hay una capilla en el muro sur, cubierta con bóveda de cañón. Tenía una puerta exterior adintelada, actualmente tapiada, y se iluminaba mediante una ventana de doble derrame al este.

Al sudoeste está el campanario de torre de dos pisos. Se ilumina con aspilleras en su parte inferior y ventanas de medio punto en los pisos superiores, de éstas han desaparecido las piedras que las formaban. Los sillares caídos impiden el acceso a la puerta del campanario.

 Sólo desde lugares distantes puede contemplarse la mayor parte del campanario y el resto del edificio. La fotografía está tomada de los alrededores de Treserra.

Y ésta desde un punto elevado al este.

El aparejo es de sillares excelentemente trabajados.

Muro norte

En el ábside se conserva el ara de altar original.

La obra se puede adscribir entre las construcciones románico-lombardas de la primera mitad del siglo XII, que siguen el modelo de Alaón.

Iglesias considera que esta iglesia corresponde a la consagrada en 1138 por el obispo Gaufredo de Roda-Barbastro, que iba acompañado por los Cornudella, señores del lugar. Aunque ésta estaba dedicada a San Miguel, son normales los cambios de titularidad a lo largo de la historia. Además el parentesco de su estilo con Alaón llevaría también a esta época.

La gente mayor de los alrededores recuerda perfectamente la romería que acogía. Junto a la iglesia se levantó un pilaret con la imagen del santo.

A principios del siglo XX aún se bautizaba a la gente de los alrededores aquí.

Las fotografías, excepto las tomadas desde la lejanía o las de Rivera d’Avall, son de Cristian Laglera.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 139-141.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 305-307.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1101-1102.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Mª.: Inventari d’esglésies, vol 2, Baixa Ribagorça, Alta, Vall d’Aràn, Arxiu Gavín, 1978, p. 112.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2003, p. 116-120.

VILLANUEVA I ASTENGO, JAIME: Viaje literario a las iglesias de España, vol. XV, Madrid, 1851, p. 376-377.