CAPELLA. SANTA EULALIA

Santa Eulalia de Capella

Por el camino que va a San Martín de la sierra de Capella. Poco después de dejar el cruce que se dirige a La Canal, hay que desviarse unos metros hacia el sudeste hasta encontrar la cortada. Coordenadas UTM: 31 T 0285155 y 4672983.

Desde el sudoeste 1

Se halla situada en una elevación sobre el valle del Isábena, con importante precipicio junto al muro norte. Tras el ábside también hay desnivel, aunque menor.

Se conservan las primeras hiladas de toda la planta y del ábside semicircular perfectamente orientado.

Desde el nordeste 1

Era de una nave dividida por un arco fajón como demuestran los restos de pilastras a norte y a sur.

Pilastra en muro norte

Pilastra en muro norte

Justo a poniente de la pilastra sur se hallaba la puerta. Había que descender algún peldaño (queda uno) para acceder.

Lugar donde estuvo la puerta desde el exterior

Peldaño de la puerta

El ábside estaba precedido por un amplio espacio preabsidal como muestran los resaltes en reducción visibles en los muros laterales. Estaba elevado con respecto a la nave, aunque no es posible decir mucho sobre el pavimento de uno y otra.

Muro sur. Arranque del ábside

Desde el este 1

El aparejo es de sillares bien escuadrados y algunos pulimentados, bien alineados y ligados con buen mortero de cal. En algún fragmento están rejuntados con mortero que parece moderno lo que indicaría un uso de esta ermita en fechas relativamente cercanas.

Muro sur 1

En el exterior del muro norte quedan agujeros que parecen mechinales de andamiaje, pero están muy a ras del suelo actual, aunque es posible que el suelo exterior esté actualmente mucho más elevado que en origen.

Muro norte. Exterior

Por el aparejo podría fecharse en el siglo XII, pero no sabemos nada sobre sus bóvedas y portada.

Muchos sillares desaparecieron en el siglo XX para ser utilizados en un horno de cal que al parecer había un poco más abajo. Entre los muchos que quedan se ven dovelas y fragmentos biselados que debían corresponder a una cornisa. No hay rastros de losas de la cubierta. Probablemente fueron todas expoliadas quizás por los mismos que usaron los sillares para el horno de cal.

Cornisa. Elementos

Dovela y posible clave de la portada o de un arco

Las incógnitas que plantea esta iglesia son muchas. Está a muy escasa distancia de San Martín y debe corresponder a una época similar. Cuesta entender el motivo de dos construcciones religiosas tan cercanas, más cuando alrededor de ésta no se ve ningún resto de posible poblamiento. Su posición sugiere la posibilidad de un papel defensivo, dependiente de San Martín, lo que haría lógica una fortificación, pero no una iglesia. También es extraño lo olvidada que está en el recuerdo popular cuando sus restos no hace tanto que se usaron para fabricar cal.

De esta iglesia sólo se apreciaba hace poco algún fragmento de muro entre la maleza. Actualmente se ha limpiado el entorno y ha quedado al descubierto la planta. Los sillares derrumbados que ocupaban el interior han sido amontonados cuidadosamente.

Desde el noroeste 2

Bibliografía:

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1048-1049.

LAGLERA BAILO, Cristian: Inventario de las ermitas de Huesca, tomo 2, Ribagorza, p. 146.

CAPELLA. SAN MARTÍN DE LA SIERRA

San Martín de la Sierra de Capella

Para ir hay que atravesar el río por el puente actual y seguir aguas arriba en dirección al puente románico durante trescientos metros, entonces una pista en dirección sur asciende hasta encontrar el depósito de aguas novecientos metros más allá. La pista continúa en la misma dirección, se dejan dos desvíos a la derecha y se llega en setecientos metros hasta un barranco. Hay que dejar allí el coche, cruzar el barranco y seguir a la izquierda un sendero bien marcado durante algo más de veinte minutos para llegar a la ermita. Sus coordenadas UTM son: 31 T 0284933 y 4672905.

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Esta se sitúa en un pequeño promontorio bajo los acantilados de la sierra del castillo de Laguarres, en lugar solitario y umbrío. Para entrar en ella había que trepar por el lado de poniente. Actualmente se ha limpiado el acceso y el interior.

Desde el este y el norte es inaccesible.

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Es de una nave y ábside semicircular cubierto con bóveda de cuarto de esfera.

Nave desde la puerta

La bóveda de la nave se hundió hace tiempo. Es de suponer que era de cañón por el arranque, que aún se conserva en la zona del muro norte cercana a la cabecera. Debía estar dividida en tramos por dos fajones de los cuales quedan restos de las pilastras de donde partían.

Muro sur. Pilastra central

Muro sur. Pilastra más al este

Muro norte. Pilastra

La bóveda del ábside y lo poco que subsiste de la de la nave arrancan de una imposta biselada.

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Ábside. Bóveda 1

Imposta muro sur y ábside

Los muros laterales de la nave no son estrictamente paralelos debido a la necesidad de adaptarse a la pequeña plataforma sobre la cual se asienta. Se conserva buena parte de ambos muros. Un banco de piedra sigue el muro norte.

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Muro norte

Muro sur. Interior

Muro sur

Muro sur y ábside. Exterior 2

Muro sur

También quedan en pie unas hiladas del muro de poniente. En este muro debía estar la puerta como bien indican los tres peldaños de acceso, aunque es posible que no fuese la primitiva.

San Martín desde el oeste 2

Quizás la puerta original estuviese en el muro norte, en un espacio cercano al presbiterio donde han caído los sillares y se aprecian restos de un arco de medio punto y el acceso sólo sería posible mediante escaleras móviles. La puerta oeste entonces sería fruto de una reforma de cuando el papel defensivo del lugar pasó a la historia. De todos modos, los restos que hay en el lugar de la supuesta puerta norte invitan a la imaginación a suponer hubiese allí alguna otra construcción, tal vez un pequeño campanario de torre o una rara espadaña. Como todo el resto de este lugar merecería ser estudiado en profundidad.

Muro norte. Construcción desconocida

Muro norte. Agujero en lugar de construcción desconocida

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El ábside, que conserva su bóveda, tiene dos ventanas de medio punto; una de doble derrame en el centro y otra con derrame hacia el interior al norte. Ambas son monolíticas, interior y exteriormente.

Ábside. Ventana central. Interior

Ábside. Ventana central

Ábside. Ventana norte. Interior

Ábside. Ventana norte

La ventana central por el exterior es de arco monolítico.

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Un muro aísla el ábside y el tramo más oriental de la nave del resto. Está construido con sillares procedentes de la propia ermita y se debió hacer al hundirse la bóveda del resto de la nave y quedar la ermita sin culto, posiblemente para utilizar esta parte como habitáculo. Este espacio comunica con el resto de la nave mediante una portada de medio punto con las dovelas talladas y punteadas, que tal vez pertenecieron a la desaparecida portada oeste.

Portada en muro partición 1

Al norte de dicha portada hay un sillar grabado en el que leo la fecha de 1898 entre las letras P y N. Si esta fecha tuviese relación con la ejecución del muro, sería la obra muy reciente y demasiado bien ejecutada para usar esa parte de la ermita como simple refugio pastoril y en el pueblo nadie recuerda haber oído hablar de un ermitaño.

Muro partición. Sillar grabado 1

En el presbiterio se abren varios nichos y pequeñas hornacinas en los muros.

SMartínnichosSábside

En un rincón hay un fragmento de columna cuya utilidad no se me ocurre.

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Hay que subir dos peldaños para acceder al presbiterio donde queda buena parte de la base del altar y fragmentos del ara.

Altar 1

El suelo está formado por un pavimento de cantos rodados en el que no se aprecian figuras, pero en el que curiosamente los guijarros son de distintos colores, que quizás pudieron originalmente responder a algún diseño.

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Tocando al mencionado muro de separación hay en el muro norte una ventana de arco de medio punto, reformada mediante un dintel en su parte interior.

Muro norte. Ventana hacia la cabecera

Aún hay otra abertura. Una aspillera, cuadrangular por el interior, en el muro norte hacia los pies.

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Aspillera en muro norte

Muro norte. Aspillera hacia los pies

Aspillera por el interior

En el centro de la nave en cuidado montón están los sillares caídos que hasta hace poco convertían el interior en un nido de escombros. Entre ellos se ven algunos capiteles que posiblemente coronasen las pilastras que sostenían los fajones. Algún otro capitel se aprecia empotrado en los muros.

Centro de la nave con los sillares amontonados 1

Capitel 2

El aparejo es de sillares de buen tamaño, bien tallados y colocados en perfectas hiladas, excepto hacia los pies donde los sillares son más pequeños y de menor calidad.

La cubierta del ábside es de losas y se apoya sobre una cornisa biselada.

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La fecha de construcción de esta ermita por el estilo de sus sillares creo que puede situarse ya en el siglo XII, pero usó estructuras anteriores que enlazan con los restos de la fortificación que tiene situada al sudeste. El aparejo de todo ese conjunto del que forma parte el muro norte de la ermita es de sillarejo.

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Posiblemente todo el conjunto tuvo una finalidad defensiva, dado el lugar donde se ubica. Al perder esta condición quedaría la ermita, que con los años debió reducir su papel a receptora de alguna romería dadas las dificultades de acceso, en un lugar sólo frecuentado por pastores y quizás algún eremita.

Más arriba, en lugar de al que ahora se ha acondicionado el acceso, hay una cisterna y más arriba aún restos de muros de sillarejo, lo que hace suponer una fortaleza con un contingente de cierta importancia (soldados o monjes) a su cuidado.

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Cisterna

Muros más arriba de la ermita. Algo al este 1

Junto a los escalones de la entrada se aprecian restos de sepulturas antropomorfas y huecos que pudieron ser también tumbas.

A poniente de la capilla hay diversas construcciones bajo la balma, que debieron ser usadas como rediles. Muchas de las piedras usadas, bien escuadradas y algunas trabajadas deben proceder de la iglesia. En la pared rocosa hay grabados e inscripciones de época moderna.

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Rediles

Son muchas las incógnitas que plantea esta iglesia. Sobre su datación, sobre sus elementos constructivos, sobre su uso en diferentes épocas. A  poco más de doscientos metros hacia el este, al norte del sendero de acceso, subsiste la planta completa de otra iglesia de la misma época también con ábside semicircular litúrgicamente orientado, en una zona denominada tradicionalmente Santa Eulalia, pero de la que carecemos de toda documentación. Su posición es también claramente defensiva sobre el precipicio. ¿Pudo estar la primitiva población de Capella situada entre ambas iglesias-fortaleza? El lugar se presta al misterio.

No se puede acabar la descripción sin hacer mención del inmenso trabajo de limpieza y desescombro del lugar realizado a ratos durante los fines de semana por Joaquín Sesé, vecino de Capella y enamorado de su pueblo y de su historia, que además limpia y señaliza constantemente el camino y lo ha decorado con esculturas zoomórficas de todo tipo realizadas por él mismo usando como material las propias piedras del lugar.

Añado algunas fotografías para que se vea como estaba en 2005. A punto de desaparecer por completo

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Bibliografía:

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 356-357.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1045-1048.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2004, p. 23-25.

LAGLERA BAILO, Cristian: Inventario de las ermitas de Huesca, tomo 2, Ribagorza, p. 143.

CAPELLA. CASTILLO DE LAGUARRES

Castillo de Laguarres

Pasado el punto kilométrico 7 por la carretera que une Benabarre con Laguarres, surge a la derecha una pista ascendente que a los setecientos metros se bifurca. Hay que ir por la izquierda y en trescientos metros más se llega a la cima de la sierra, lugar lleno de repetidores de televisión y telefonía. El castillo está en el tozal de la izquierda, dominando todo el valle del Isábena al norte. Las coordenadas UTM de los restos de la torre son 31 T 0290644 y 4671848.

Castillo 4Únicamente quedan los restos de una torre circular en una altura de menos de tres metros en su punto más alto, construida con sillares alargados de diferente tamaño y composición. Debió ser bastante alta y en los pisos superiores estaría la puerta de acceso.

Castillo 1

Torre desde el sur

Hacia el oeste donde los restos de la torre están en peor estado puede verse el material de relleno y apreciarse el grosor de los muros.

Torre desde el sudoeste

Torre desde el sudoeste

Al este, al norte y al oeste, el lugar es inexpugnable, protegido por profundos precipicios. Sólo es accesible por el sur donde debía haber los muros de defensa, pero no queda nada pues en esta zona es donde se han edificado todos los repetidores.

Restos del castillo y y antenas

Restos del castillo y antenas

Además de la torre los únicos restos visibles son una cisterna, unos metros al sur de la torre, y algún sillar en los bordes del precipicio.

Cisterna

Cisterna

Los restos deben corresponder al castillo levantado tras la conquista cristiana en la primera mitad del siglo XI, si bien con toda seguridad había una fortaleza musulmana anterior dada la importancia estratégica del lugar.

Documentado desde 1023. Lo tuvo, como feudo de los reyes de Aragón, Arnau Mir de Tost, de quien pasó sucesivamente, conjuntamente con el pueblo, a los Cabrera, a Berenguer de Entenza, a Felipe de Saluzzo y al condado de Ribagorza. Con Lascuarre, Luzás y Juseu formó parte desde el siglo XV de la señoría de los Cuatro Castillos, en manos de los Castro-Pinós, y que después pasó a los duques de Medinaceli hasta la desamortización.

Madoz resalta la importancia del castillo, así como que debajo de él hay diversas cavidades excavadas de difícil acceso, que debieron formar parte del sistema defensivo.

Los avatares del castillo duraron hasta el siglo XIX, cuando el cura de Laguarres, conocido con el apodo de “El beneficiado de Laguarres”, en compañía de algunos lugareños, incendió el castillo cuando estaba ocupado por las tropas napoleónicas.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 268-270.

CASTÁN, Adolfo: Torres y Castillos del alto Aragón, Huesca, 2004, p. 298-300.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 357-358.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1169-1170.

GRAU MORANCHO, Ramiro: Laguarres. Apuntes históricos, Grau Editores, Zaragoza, 2009, p. 65-66.

CAPELLA. SAN MARTÍN

San Martín de Capella

En la parte más alta del pueblo. Las coordenadas UTM de la iglesia son 31 T 285017 y 4674971

Desde el sudoeste

Desde el sudoeste

Iglesia de una nave cubierta por una bóveda apuntada sostenida por tres arcos fajones, también apuntados, apoyados en semicolumnas y en pilastras, y que arranca de una imposta lisa.

Interior

Interior

El ábside semicircular está cubierto con bóveda de cuarto de esfera. Exteriormente está rematado por una cornisa sostenida por 23 ménsulas decoradas, de las que se han perdido tres y la muchas de las restantes son inidentificables. Aún se aprecian una cabeza humana, otra demoníaca, una rosa de seis puntas, un escudo y una cruz.

Ábside desde el sur

Ábside desde el sur

Ábside desde el norte

Ábside desde el norte

Canecillos. Detalle

Canecillos. Detalle

En el centro del ábside hay una ventana de medio punto dovelada de doble derrame, no visible interiormente por el retablo.

Ábside. Ventana

Ábside. Ventana

Al sur del ábside hay añadida la sacristía, de época posterior, iluminada por una ventana al este.

Desde el sudeste

Desde el sudeste

La portada, en el muro sur, está formada por tres arquivoltas que envuelven las dovelas interiores, arrancando de una imposta sostenida por capiteles que han perdido las columnas. Las dos primeras arquivoltas son lisas, la última tiene a modo de guardapolvo una moldura de puntas de diamante.

Portada

Portada

Los capiteles tienen todos la misma decoración: unas hojas de palma. La imposta que sostienen tiene gravados entrelazados vegetales.

Portada. Capiteles e imposta del lado occidental

Portada. Capiteles e imposta del lado occidental

El único elemento figurativo es un ángel en el intradós del montante derecho.

Portada. Ángel en el intradós oriental de la imposta

Portada. Ángel en el intradós oriental de la imposta

En el izquierdo hay un entrelazado vegetal que Iglesias interpreta como una serpiente.

Portada.

Portada. Intradós occidental

En el frontis, al oeste, hay una puerta tapiada que comunicaba con el cementerio, hoy sustituido por un jardín. Esta puerta es de arco de medio punto formado por dovelas y tiene un crismón trinitario en la clave.

Portada occidental

Portada occidental

Crismón

Crismón

En el muro norte, entre el frontis y la primera capilla, hay otra puerta de arco de medio punto, tapiada.

Puerta norte

Puerta norte

En el muro oeste hay también restos de un ojo de buey de época moderna, medio destruido al abrir el gran óculo que da luz al coro, y una ventana de medio punto tapiada, que tal vez pertenecía al campanario original, situado en el ángulo sudoeste.

Desde el noroeste

Desde el noroeste

Sobre el ábside se edificó en 1744 un campanario de torre mudéjar de ladrillo con azulejos en su último cuerpo. La base es de sillería. Tiene una ventana en cada cara, con campanas al sur, este y oeste. Las esquinas tienen forma de hornacinas, que debieron contener imágenes. Se accede al campanario desde el coro al otro extremo de la iglesia cruzando por encima de la actual bóveda.

Desde el nordeste

Desde el nordeste

Todo el interior está enyesado excepto el ábside.

En el lado sur se abren dos capillas cubiertas con bóveda de lunetos, comunicadas entre sí.

Capilla sudeste

Capilla sudeste

Capilla sudoeste

Capilla sudoeste

En el muro norte hay tres capillas. La más cercana al presbiterio es similar a las del lado sur.

Capilla nordeste

Capilla nordeste

La central cubierta por una cúpula que acaba con linterna al exterior. Entre ésta y la anterior se halla el púlpito.

Capilla central lado norte

Capilla central lado norte

La capilla norte situada más hacia los pies, dedicada a San Antonio Abad, muestra una sencilla bóveda de crucería.

Capilla noroeste

Capilla noroeste

Esta última capilla alberga una gran pila bautismal.

Pila bautismal

Pila bautismal

A la derecha de la puerta, sobre una pilastra, se levanta la pila de agua bendita, que por el tamaño más parece una pila bautismal reaprovechada.

Pila bautismal usada como benditera

Pila bautismal usada como benditera

A poniente se levanta el coro sobre arco rebajado al que se accede por una escalera en el muro sur.

Interior hacia los pies

Interior hacia los pies

El aparejo es cuidado, de sillares muy regulares, pulidos, dispuestos en hileras ordenadas, si bien es posible percibir alteraciones debido a las reformas sufridas. Los sillares más antiguos son de mejor calidad y muestran marcas de cantero (una cruz es la que se repite abundantemente). La parte superior de los muros laterales es mucho más rústica.

Marcas de cantero

Marcas de cantero

La cubierta es de tejas, que debió sustituir a la primitiva de losas cuando se sobreelevaron los muros laterales.

Los elementos arquitectónicos y escultóricos de la iglesia original (ábside, nave, portada) cabe fecharlos en el siglo XIII.

Debajo del coro hay otras tres pilas bautismales de origen altomedieval. La más alta procede de Torruella. Había otra, procedente de Bafaluy, que fue trasladada a Graus.

Pila bautismal 1

Pila bautismal 1

Pila bautismal 2

Pila bautismal 2

Pila bautismal 3

Pila bautismal 3

El altar mayor lo preside un retablo de dieciocho tablas de San Martín, de principios del XVI pintado por el portugués Pedro Núñes. Fue desmontado durante la guerra civil y montado de nuevo después en un nuevo armazón realizado a imitación del original. Por el contrato de 1527, que se conserva, se deduce que faltan algunas tablas, que podrían estar en la colección Muntredas de Barcelona. Ha sido restaurado recientemente.

Retablo

Retablo

Un retablo del siglo XV y otro del XVI dedicado a San Joaquín y Santa Ana fueron quemados en 1936.

Hay un frontal de altar de San Martín en el Museo Diocesano de Solsona que se cree pertenecía también a esta iglesia (antes se suponía que procedía de Binefar).

Capella fue reconquistada hacia 1080 por Sancho Ramírez. El primer señor fue Arnau Mir de Tost, pero pronto pasó a los Lierp y, a partir de 1174, a los Erill.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 272-274.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 352-355.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1039-1042.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2004, p. 16-22.

MIGUEL BALLESTÍN, Pascual y MORTE GARCÍA, Carmen: Retablo de Capella, Prames, Zaragoza, 2000.

CAPELLA. PUENTE

Puente de Capella

Atraviesa el Isábena, al sur de la población. Sus coordenadas UTM son 31 T 0285144 y 4674723.

Puente de ocho ojos. Su perfil es con elevación central, de los denominados de espalda de asno.

Puente 6

Tiene una longitud de más de cien metros y una anchura de 2,70, que es notoria para este tipo de puentes.

Cruza de noroeste a sudeste, que corresponden al margen derecho e izquierdo del río, respectivamente.

El ojo mayor es de perfil apuntado, los restantes –dos al sur y cinco al norte- de arco de medio punto, formados todos con dovelas alargadas. El arco mayor, juntamente con el que le sigue hacia el norte son los únicos por donde pasa el agua continuamente. Por el ojo más al sur y los tres más al norte hace muchos años que no pasa agua. Los dos más occidentales están bastante hundidos en el terreno, sobre todo el último que puede pasar desapercibido.

Puente 2

Entre los arcos tiene tajamares triangulares, tanto aguas arriba como aguas abajo, excepto entre los dos últimos arcos al norte. El tajamar del arco mayor del lado derecho es escalonado y ha sido reforzada su base recientemente. En este puente, como en otros, estos tajamares servían también como ensanchamientos en la parte superior a la hora de cruzar el puente.

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Los arcos mayores conservan los agujeros de las cintras, en el mayor aún se ven maderos.En el segundo arco contando a partir del margen izquierdo, hay un zócalo bien marcado.

Puente 7

Los sillares son grandes, bien tallados y colocados a soga y tizón.

El pretil del puente ha sido reformado muchas veces, en la actualidad se presenta formado por losas grandes cuadrangulares en la base y otras más alargadas arriba, en el arco central la mayoría de estas últimas son completamente nuevas. Recientemente se ha rehecho su pavimento.

Calzada desde la orilla izquierda

Calzada desde la orilla izquierda

Podría fecharse entre los siglos XIII y XIV, si bien con todas las dudas que ofrece la datación de estas obras de las que no hay documentación. Además hay reformas de épocas posteriores, incluso algunas bien recientes.

Este puente atravesaba el Isábena para emprender el camino que cruzaba la sierra y conducía a Castarlenas.

Hasta 1993, año en que se inauguró un nuevo puente, fue la única comunicación que tenían los habitantes de Capella para cruzar a la orilla opuesta. Poco después se iniciaron obras de rehabilitación.

En Catalunya Romànica indican que tiene seis ojos y en muchas otras publicaciones siete. Esto último es comprensible pues el ojo más occidental es muy pequeño y está bastante enterrado como para pasar desapercibido, pero lo de seis no se acaba de entender.

Primer ojo de la orilla derecha

Primer ojo de la orilla derecha

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 272-274.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1042-1044.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 355.

CAPELLA. SAN ROQUE Y SAN PEDRO DE POCIELLO

San Roque y San Pedro de Pociello

Entre las casas de la prácticamente única calle de la localidad. El muro norte queda dentro de un recinto privado vallado. Coordenadas UTM: 31 T 0288827 y 4675260.

IP. Desde el SW

Pequeña iglesia de una nave cubierta con una bóveda muy apuntada y ábside semicircular abierto directamente a la nave.

Ábside

Ábside

A poniente se halla el portal formado por grandes dovelas. En la clave se lee “Año 1756”. La puerta, de madera, tiene grabado “Añ 1893” y las iniciales B y C.

Portada

Portada

Sobre el portal hay una pequeña ventana de medio punto y coronando la fachada un campanario de espadaña de un ojo con su correspondiente campana.

IP. Fachada 2

El interior se ilumina, además de con la ventana de la fachada, con otra rectangular, muy estrecha, que se abre en el muro sur, hacia la cabecera.

Hace unos años se revocó y blanqueó interior y exteriormente y se rehicieron  las cubiertas, construyendo una bóveda nueva extremadamente apuntada y una nueva cubierta exterior.

Interior

Interior

El aparejo es de mampostería. La cubierta de tejas, fruto de la última restauración.

La orientación y el ábside semicircular hacen que algunos autores citen este edificio como románico. Pese a que sus formas sigan fieles a modelos románicos, yo me inclino por  considerarla mucho más reciente. Aunque algunos la identifiquen con un San Pedro citado en la zona en el siglo X, lo cierto es que en el pueblo la consideran dedicada a San Roque y a San Pedro de Verona, advocación que lógicamente no puede ser anterior a la segunda mitad del siglo XIII. La fecha de 1756 de la clave bien podría corresponder a una profunda reforma sobre una obra anterior.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 271-272.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 85.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1261.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo III, Prames, Zaragoza, 2004, p. 243-244.

CAPELLA. POCIELLO. MIRALPEIX

San Salvador o la Transfiguración de Miralpeix

Desde Capella en dirección a Laguarres, justo pasado el puente sobre el Isábena, sale a la derecha una pista. A los cien metros hay que desviar a la izquierda por otra pista en ascenso y que se inicia en dirección contraria para poco más arriba volver a girar en dirección a la ermita, que se halla entre campos de cultivo. Sus coordenadas UTM son: 31 T 0287624 y 4675383.

Es un edificio de una nave encabezado por un ábside semicircular.

La nave está cubierta con bóveda de cañón muy ligeramente apuntada. La cubierta exterior es de losas, tanto en la nave como en el ábside.

El ábside, cubierto con bóveda de cuarto de esfera, se cierra en doble gradación.

Desde el sudeste

El ábside y la parte de la nave cercana a él están sobreelevados con respecto al resto de la nave.

En el interior se aprecian restos del enlucido que la debió cubrir, pudiéndose ver aún algún fragmento de pinturas formando curvas en el muro sur.

En los muros de la nave hay pequeños nichos cuadrados: seis en el muro sur y dos en el norte. Al lado del ábside hay una hornacina de arco de medio punto vaciada en el muro norte. En el ábside hay dos nichos: uno en el arco presbiterial al lado del evangelio y otro a más baja altura en el lado de la epístola.

A la derecha de la entrada se adivina el lugar que debía ocupar la pila de agua bendita.

Interior

El aparejo es irregular. Los ángulos de la fachada oeste están realizados con grandes piedras, algunas de ellas trabajadas, posiblemente fruto de reformas posteriores.

Hay una ventana aspillera en el ábside, cerrada al exterior por una pequeña piedra tosca en la que se ha vaciado un arquito de medio punto, tal como se ven a veces en estas obras rurales, que recuerdan formas vistas en edificios importantes.

Ventana del ábside

Otra ventana aspillera, con derrame al interior, aparece en el muro sur, cerca de la cabecera.

El acceso está al oeste y está formado por jambas bien trabajadas y grandes dovelas. Posiblemente sea obra del siglo XVI o XVII. Actualmente queda a un nivel superior del campo que la rodea. En el interior aún está la viga de madera donde encajaba la puerta desaparecida. Sobre la puerta hay una ventana monolítica de medio punto de doble derrame.

Portada

El ábside, el muro norte y la cubierta están cubiertos de hiedra, que amenaza con arruinar el edificio, pero que también sirve de momento para conjuntar los sillares.

La parte primitiva de la ermita habría que datarla en el siglo XII.

Al parecer, Miralpeix fue un pequeño núcleo habitado, documentado el siglo XIV y citado como caserío aún en el siglo XIX.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 272-274.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 356-357.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1044-1045.

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