BENABARRE. SAN MARCOS DE LA TERNUDA

San Marcos de la Ternuda

Del cementerio de Benabarre parte una pista en dirección norte, que sigue el camino antiguo a Lascuarre, y coincide bastante rato con el GR 18.1. Se pasa por la ermita de San Medardo, el antiguo convento de Nuestra Señora de Linares, el mas de Serillo y el mas de Coll hasta llegar a los seis kilómetros a El Coll. Desde aquí parte a la derecha una pista, que hay que recorrer a pie, pues su pronunciado desnivel no permite seguir ni en todoterreno. Hay que bajar hasta el barranco, cruzarlo, y ascender por donde se pueda hasta la casa y ermita de La Ternuda, que se ven en dos cerros cercanos. También puede llegarse al pie de dichos cerros desde el norte viniendo desde El Castesillo por el GR 18.1. Coordenadaas UTM: 31 T 293048 y 4671966.

La Ternuda.2008.1

En el cerro de la dereccha la iglesia. En el de la izquierda la masía.

Iglesia de una nave cubierta con bóveda de cañón encabezada por un ábside semicircular cubierto con bóveda de cuarto de esfera.

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Ambas bóvedas arrancan de una imposta que recorre el ábside y los muros laterales. Hace unos años se ha hundido la bóveda del ábside y lo que quedaba de la de la nave.

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El ábside está precedido de un arco presbiterial y tiene en el centro una ventana monolítica de doble derrame, cegada.

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La nave ya fue acortada antiguamente, cambiando la colocación de la puerta desde la parte desaparecida del muro sur a la nueva fachada  Es de arco de medio punto realizado con dovelas irregulares.

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En cada uno de los muros laterales quedan dos pilastras que sostienen sencillos capiteles que soportaban el arco presbiterial mencionado y un arco fajón desaparecido. En el exterior sendos contrafuertes corresponden a estas pilastras.

Interior 1

Desde el nordeste

Quedan restos del revocado que cubría los muros interiores.

El aparejo es de sillares generalmente alargados, pequeños, bien escodados y colocados en hiladas regulares, que nos indican que se trata de una obra de buena factura cuya fecha de construcción hay que situarla en el siglo XII avanzado.

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Las fotografías, excepto una de mía, son de Cristian Laglera y Jaime Lagüens.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 68-70.

BENITO, Manuel: “La cuadra de La Ternuda” en Diario del Altoaragón, 16-12-2001, p. 11 del suplemento dominical.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 321-322.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 963-964.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Mª.: Inventari d’esglésies, vol 2, Baixa Ribagorça, Alta, Vall d’Aràn, Arxiu Gavín, 1978, p. 20.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo I, Prames, Zaragoza, 2003, p. 188-189.

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LA VIRGEN ROMÁNICA DE OBARRA

La iglesia del monasterio de Obarra está presidida actualmente por una imagen gótica en piedra policromada datable en el siglo XIV.

Sin embargo, hubo una talla anterior de época románica que ha pasado por múltiples vicisitudes hasta su ubicación actual.

En abril de 2016, Don Enrique Calvera publicó sobre ella un interesante artículo, aunque falto de una mejor consulta bibliográfica, en la web del Museo Diocesano de Barbastro.

Se presenta la talla como prácticamente desconocida hasta el momento, lo cual no es así ya que el 7 de noviembre de 2014 di yo una charla sobre ella y otras vírgenes románicas ribagorzanas en la misma iglesia del monasterio basándome, además de en el folleto aportado por Rosa Montclús del que habla Calvera, en el artículo del mismo Jaume Barrachina aparecido en 1997 en el volumen XXVI de Catalunya Romànica[1] (obra de la que fui suscriptor hasta su finalización) y en otro de Nuria de Dalmases y Antoni José, publicado en Història de l’art català en 1986.

Sobre el lugar donde se halla actualmente, indica que en el MNAC como depósito de la fundación Tàpies, tal como señalaba en el Diario del AltoAragón Juan José Nieto en 2015. Con posterioridad apareció un artículo en El Heraldo de Aragón en el que se explicaba como Alejandro Falceto Palacín la había localizado en una exposición y la talla formaba parte de la colección Tàpies.

La imagen la había publicado Ricardo Del Arco[2] en su monumental catálogo y allí indicaba que estaba en el seminario de Barbastro. Sin embargo, no hay ningún otro dato y el enigma de cómo llegó allí sigue planteado y también cómo desapareció. Supongo que los trastornos originados por la guerra civil debieron tener que ver con ello.

Imagen publicada por Del Arco anterior a la guerra civil

Imagen que aparece en el artículo de Calvera

Todo ello me lleva a una conclusión: El actual propietario es de suponer que tendrá una factura de su adquisición. Si no la tiene (él o sus herederos) algo raro ocurre y, si la tiene, quien tendrá que explicarse es el que la vendió y qué derechos tenía para hacerlo.

Yo no soy experto en leyes, pero sea como sea seguro que estamos ante una transacción como mínimo dudosa. Por lo tanto, las autoridades deberían dar alguna explicación pues la gente de a pie cada vez nos quedamos más asombrados ante lo que ocurre con el patrimonio artístico.

Del posible taller rotense -al que pertenecería la talla- hasta el momento se ha escrito bastante superficialmente y con un cierto confusionismo respecto a las imágenes que podrían pertenecer a él. Creo que es tema para otro comentario.

Bibliografía:

BARRACHINA, Jaume.: “Mare de Déu d’Obarra”, Catalunya Romànica, vol. XXVI, Enciclopedia Catalana, 1997, p. 373-374.

BARRACHINA, Jaume.: “Mare de Déu d’Obarra”, en Quaderns del Museu Frederic Marés, núm. 7, La col·lecció somiada. Escultura Medieval a les col·leccions catalanes, 2002.

DALMASES, Núria de- JOSÉ, Antoni: Els inicis i l’art romànic. Segles IX-XII, en Història de l’art català, Barcelona, Edicions 62, 1986, vol. I, p. 259.

DEL ARCO Y GARAY, Ricardo: Catálogo monumental de España. Provincia de Huesca, CSIC, Instituto Diego de Velázquez, Madrid, 1942, vol I, p. 243 y vol. II, fig. 40.

FACI, Roque Alberto: Aragón Reyno de Christo y dote de María Santísima, Zaragoza, 1739, p. 495-496.

MENJÓN, Marisancho: “Tàpies y la Virgen de Obarra” en Heraldo de Aragón de 18 de noviembre de 2017.

NIETO, Juan José: “Las pinturas jamás cayeron en el olvido de los aragoneses” en Diario del AltoAragón de 15 de setiembre de 2015.

 

[1] Es curioso el olvido en que se tiene en Aragón a una obra monumental como es Catalunya Románica. Con sus aciertos y errores es una interesante aportación al estudio del románico de varias comarcas aragonesas. Acabo de adquirir y leer los dos últimos volúmenes de la Enciclopedia del Románico dedicados a Huesca y he observado que no se cita ni en la bibliografía, aunque la falta de rigor de muchos artículos en dicha Enciclopedia, por lo menos en lo referente a Ribagorza, es notoria.

[2] Por cierto, en la imagen publicada por Del Arco la talla aún conserva parte de la zona inferior desaparecida en fotografías posteriores y que fundamenta buena parte del artículo de don Enrique sobre el porqué fue mutilada o si ya era así originalmente.

SOPEIRA. NUESTRA SEÑORA DEL TORM

Nuestra Señora del Torm

A una hora y media de Santorens por camino de herradura que pasa por el collado de Santa Bárbara, camino de Torre de Buira. Ese recorrido está señalizado. También se puede llegar desde Torre de Buira en una hora, yendo en dirección sur por el antiguo camino que iba a Santorens, al llegar a la borda de Ampriu hay que trepar por un camino poco marcado hasta el antiguo despoblado de Torm. La ermita está rodeada por la vegetación. Coordenadas UTM: 31 T 0312767 y 4694050.

Pequeño edificio de una nave cubierta con bóveda de cañón.

El ábside es semicircular y se cubre con bóveda de cuarto de esfera, articulado con la nave mediante un arco de medio punto.

Ábside desde el sur

Bóveda del ábside

El ábside tiene una ventana de arco de medio punto con derrame hacia el interior donde el arco es monolítico.

Al sur está la portada dovelada. Sobre ésta había un crismón, que desapareció con posterioridad al año 1985.

También al sur, hay una ventana aspillerada también con derrame al interior.

Bancos de piedra adosados recorren los muros laterales. En el muro sur hay dos nichos.

A la derecha de la entrada se conserva la pila de agua bendita.

En un rincón hay una pila mayor de granito, que debió servir de depósito de aceites.

También se conserva el altar con el ara por el suelo.

Ara del altar

Lo que queda de la cubierta está apuntalado en espera de una intervención que salve el edificio.

El aparejo es de sillares desiguales colocados en hiladas sobre gruesas capas de mortero. La cubierta exterior actual, muy deteriorada, es de tejas.

Detalle del aparejo

Se puede fechar el edificio en el siglo XII.

La primera mención de este lugar es de 1123 cuando aparece como propiedad del monasterio de Alaón al cual perteneció hasta 1767 en que pasó al obispado de Lérida.

El pueblo de Torm ya estaba despoblado en el siglo XIX.

Las fotografías son del amigo Cristian Laglera, autor de “Despoblados de Huesca”.

Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 171-173.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 483-484.

Enciclopedia del Románico en Aragón. Vol. III, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, 2017, p. 1343-1344.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Mª.: Inventari d’esglésies, vol 2, Baixa Ribagorça, Alta, Vall d’Aràn, Arxiu Gavín, 1978, p. 180.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo IV, Prames, Zaragoza, 2004, p. 83-85.

 

GRAUS. SAN JAIME DE GÜEL

San Jaime de Güel

Subiendo por la pista a la Virgen de las Rocas, en la curva más cerrada que hay, que gira fuertemente a la izquierda, hay que dejarla y a menos de cien metros en dirección sudeste hacia abajo están las ruinas de la ermita. Coordenadas UTM: 31 T 0292911 y 4683375.

Aquí el bosque es mucho menos espeso y encima mismo están la Virgen de las Rocas y el Morrón de Güel.

El Morrón y la Virgen de las Rocas desde San Chaume

Se reconoce más o menos la planta, de una nave con ábside semicircular litúrgicamente orientado.

Restos ábside por el interior

La cabecera desde el interior

Los más notable, aunque están bajo un enebro y medio escondidos por la maleza,  son unos cuantos sillares formando tres hiladas que eran parte del muro norte.

Restos muro norte 1

Fragmento del muro norte hacia los pies

Cerca de ese fragmento de muro, en la zona en que hay menos vegetación se extienden las ruinas.

Ruinas 3 Ruinas 6

Hay otros sillares esparcidos por toda la zona, muchos completamente irregulares y otros escuadrados burdamente.

Sillar 1

Sillar 3

Resulta imposible con esos escasos restos fechar con exactitud una construcción tan rústica, aunque al aparecer en documentos antiguos un templo con esa advocación en ese lugar que está despoblado desde hace muchos siglos hace muy probable su origen en época altomedieval. Debía tratarse de la capilla de alguna de las muchas casas diseminadas que se extienden por todo el término de Güel.

Bibliografía:

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 92.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Mª.: Inventari d’esglésies, vol 2, Baixa Ribagorça, Alta, Vall d’Aràn, Arxiu Gavín, 1978, p. 121.

 

BONANSA. SAN SATURNINO DE GABARRET

San Saturnino o San Serni de Gabarret

En un tozal sobre el pueblo, al nordeste. Se puede subir a pie a través de prados abandonados, en línea recta son poco más de doscientos metros. Una pista que parte a la derecha de la que va a Gabarret, poco antes de llegar al pueblo, y asciende hasta las antenas pasa muy cerca de los restos. Coordenadas UTM son: 31 T 0311751 y 4698635.

Se reconoce toda la planta, que estaba encabezada por un ábside semicircular orientado al este.

Se sigue bien la planta del ábside.

En el muro norte es donde se conservan más hiladas.

En el muro sur hay un espacio sin sillares que con toda probabilidad correspondería a la puerta.

El aparejo es muy rústico, mayoritariamente de sillares apenas trabajados, algunos casi nada, formando hiladas irregulares. Hay bastantes sillares de gres rojo del país.

De difícil datación dada la escasez de restos y la ausencia de cualquier referencia documental, pero parece claro su origen medieval por la orientación y el aparejo.

Las fotografías son del amigo Cristian Laglera, autor de “Despoblados de Huesca”.

Bibliografía:

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 132.

GAVÍN I BARCELÓ, Josep Mª.: Inventari d’esglésies, vol 2, Baixa Ribagorça, Alta, Vall d’Aràn, Arxiu Gavín, 1978, p. 92.

IGLESIAS COSTA, Manuel: Arte Religioso del Alto Aragón Oriental, Arquitectura Románica, tomo II, Prames, Zaragoza, 2004, p. 255.

 

GRAUS. ERMITA DE MONTE MURO

Ermita de Monte Muro

desde-el-oeste-1Ribagorza es una comarca que continuamente depara sorpresas. Su abrupta geografía, la escasa población y el riquísimo pasado histórico hacen que en cualquier rincón se hayan conservado restos que nos remontan a otras épocas.

Este es el caso de los restos que hoy nos ocupan. A muy escasa distancia de Graus, en la partida de Monte Muro perteneciente al antiguo término municipal de la Puebla de Fantova y muy cercana al de Perarrúa, se  encuentra esta ermita o capilla conocida por muy pocos.

desde-el-sudeste-2Se trata de una pequeña construcción litúrgicamente orientada con cabecera plana, que ha perdido la bóveda, pero conserva un encantador arco de acceso al presbiterio.

arco-de-separacion-del-presbiterio-y-la-nave-1La puerta está al sur, hacia los pies. Es estrecha y se cubría con un dintel semicircular que permanece roto en el suelo.

puerta-1fragmentos-del-dintelEl único otro vano es una aspillera con derrame al interior en el centro del ábside.

interior-cabeceraLa zona del ábside queda separada del resto de la nave por el arco anteriormente citado. Es un arco de medio punto de excelente factura soportado por dos pilastras finalizadas en estrechos capiteles trabajados.

interior-arco-y-cabecera-desde-el-oeste-1Los sillares del arco son de tosca y así fueron los de la bóveda, trasladados en la segunda mitad del siglo pasado.

interior-arco-capitel-norteEl resto del aparejo es básicamente de mampostería. Las piedras en el  muro norte y en el arco están ligadas sin ningún tipo de mortero. Algunos restos de éste se ven en otros lugares, pero deben ser fruto de alguna tardía restauración.

Al sur, cerca de la cabecera, destaca lo que parece la cubierta de un gran sarcófago.

probable-tapa-de-sarcofago-2Unos metros al oeste hay un grueso muro sobre el barranco que no es en modo alguno una pared para sostener antiguas fajas de cultivo, que abundan en la zona.

muro-al-oeste-de-la-iglesia-posibles-restos-de-fortificacionEl nombre del lugar, el posible sarcófago y los muros mencionados hacen pensar que se trate de la capilla de alguna fortificación más o menos relevante.

Tradicionalmente, sobre todo a partir de las obras de Fernando Galtier, se ha considerado que las palabras “palazzo” y “Parietes Altas” de los documentos de principios del siglo XI que hacen referencia a la civitas de Fantova corresponden al propio castillo de Fantova. Guillermo Tomás Faci ya no lo ve así y cree que tanto el “palazzo” como “Parietes Altas” serían lugares distintos y alejados del castillo.

El término “civitas” indicaría una extensión de territorio mucho más amplia que el castillo.

Textualmente cito la transcripción de Serrano y Sanz: “… in kastro Fontetoua, in loco ubi dicitur a Palaço, illa una terra ad Sancti Cucufati …”. Creo que queda claro que el “palaço” está en otro lugar al igual que Sancti Cucufati (que Galtier sitúa al sudoeste del castillo) o la guardia de Bayona o San Clemente (también citadas y que perduran aún hoy como masía habitada y como ermita respectivamente).

Como este lugar es denominado Monte Muro, situado al sudoeste de Fantova, y bases de muros que pudieron ser altos hay, pudiera caber su identificación con las “Parietes Altas” (que el propio Galtier aclara que significa Altos Muros) y que Sacti Cucufati fuese el nombre de la capilla.

 En documentos posteriores aparece un San Martín de Parietes Altas, lo que sería otra posibilidad.

Dada la dificultad en poder fechar con exactitud esos restos, si pudiesen identificarse con el topónimo de Parietes Altas nos encontraríamos indudablemente en un edificio cuyo origen estaría en época altomedieval.

Bibliografía.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 529-532.

ESTEBAN LORENTE, Juan Francisco, GALTIER MARTÍ, Fernando y GARCÍA GUATAS, Manuel: El nacimiento del arte románico en Aragón. Arquitectura, Zaragoza, 1982, p. 258-260.

GALTIER MARTÍ, Fernando: Ribagorza, condado independiente,  Zaragoza, 1981, p. 168-178.

GALTIER MARTÍ, Fernando: “El castillo de Fantova en la vanguardia de la cristiandad y del arte del año mil”, en Lux Riparcutiae, Graus, 1997, p. 51-55.

MARTÍN DUQUE, A. J.: Colección diplomática de Obarra, CSIC, Zaragoza, 1965, doc. 12 (p. 16-17) y doc. 22 (p. 25-26).

SERRANO Y SANZ, M.: Noticias y documentos históricos del condado de Ribagorza hasta la muerte de Sancho Garcés III (año 1035), Madrid, 1912, p. 399-400.

TOMÁS FACI, Guillermo: La organización del territorio y las dinámicas sociales en Ribagorza durante la gran expansión medieval (1000-1300), tesis doctoral, Zaragoza, 2012, p. 21, p. 168.

TOMÁS FACI, Guillermo: Montañas, comunidades y cambio social en el Pirineo medieval. Ribagorza en los siglos X-XIV, Zaragoza, 2016, p. 57 y 95-96.

 

GRAUS. CASTILLO DE GÜEL

Castillo de Güel

Viniendo de la carretera del Isábena, doscientos metros pasado el núcleo donde se halla la actual iglesia parroquial de Güel nace una pista a la izquierda en dirección opuesta, que en cuatrocientos metros pasa junto al pilaret de Santa Valdesca y en trescientos metros más llega a unas plantaciones de carrascas truferas. El castillo ocupaba el montículo situado tras esas plantaciones. Hay que subir a la cima a pie como buenamente se pueda, más cómodamente por el sur o por el norte. Coordenadas UTM: 31 T 0293032 y 4680017.

castillo-y-pilaret-stavaldescaEn la fotografía, realizada hace unos años -aún no se habían plantado las carrascas-, se ve la pista de acceso, el pilaret y la ubicación del castillo.

Conforme vas ascendiendo ya se aprecian restos de muros diseminados, que no son de fajas de cultivo.

castillo-muro-a-ponientemuros-al-sudoesteLa cumbre es un llano alargado en dirección norte-sur. Quedan montones de piedras en la explanada, muy pocas trabajadas.

muros-al-sur-5Sólo identifiqué media rueda de molino.

rueda-molinoQuedan hiladas del amurallamiento al oeste, al sur y sobre todo al este. Parece que había un doble recinto defensivo, aunque algunos muros podrían ser de aterrazamientos para cultivos.

castillo-muro-a-mediodiacastillo-muro-a-levante1 castillo-muro-a-levante2Puede que el acceso se realizase por el noroeste, en un lugar en que los muros parecen formar un ángulo.

castillo-posible-accesoSe ven fragmentos de cerámica antiguos en la explanada superior y en los campos de los alrededores. La espesa vegetación que cubre todo el montículo impide ver más restos.

Que aquí hubiese un castillo o fortificación es muy probable dada la estructura del montículo, muy parecida a la de castillos como los de Viacamp o Fantova. La denominación tradicional de lugar, que se ha conservado,  la cercanía de una masía denominada Casa Castell y su estratégica situación sobre el valle del Isábena lo confirmarían.

Güel ya aparece mencionado en el siglo X y debió ser avanzadilla del mundo cristiano hacia el valle del Isábena. Aunque la documentación parece referirse a un castillo que debió estar situado en las cercanías de la Virgen de las Rocas, nada excluye que aquí hubiera otra fortificación.

Desde este lugar se domina todo el valle del Isábena hasta la sierra del castillo de Laguarres, la sierra de Sis y el Pirineo.

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Bibliografía:

ARAMENDÍA, José Luís: El Románico en Aragón, vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana e Isábena, Librería General S.A., 2001, p. 261.

Catalunya Romànica, vol. XVI, la Ribagorça, Barcelona, 1996, p. 538-539.